Clint Eastwood, una leyenda viva del cine

Clint Eastwood, cineasta californiano que cumple 91 años en este mes de mayo de 2021, estando en situación laboral todavía activa – se ha anunciado que en octubre estrenará una nueva película [Cry Macho (2021)] - con lo que culmina, por el momento, una larga y brillantísima carrera iniciada en los años cincuenta del pasado siglo y jalonada con la popularidad del público y el reconocimiento de la crítica. En ella ha protagonizado más de cincuenta películas y dirigido más de treinta, algunas de las cuales figuran para siempre entre las mejores de ese largo período, todo lo cual le ha convertido en una leyenda del séptimo arte. Sin duda la única leyenda viva del cine en la actualidad, pues muy pocos actores maduros de gran nombre pueden presentar un curriculum profesional tan denso y brillante. Cabe añadir, además, que aparte del fundamental valor artístico de su obra cinematográfica, ésta, como señala el historiador del cine Carlos Aguilar, presenta “una vasta, elocuente, incluso descarnada, radiografía de la idiosincrasia de los Estados Unidos” que la hace asimismo muy valiosa en los planos histórico y sociológico.

Clint Eastwood, nacido en San Francisco en mayo de 1930, comenzó en 1954 su carrera de actor en los estudios de la Universal realizando pequeños papeles sin relieve por lo que a los dos años decidió abandonarla y comenzó a trabajar en la cadena televisiva CBS, donde protagonizó varios episodios de una serie de westerns, Rawhide, emitidos en la primera mitad de los años sesenta, que le proporcionó una interesante experiencia y cierta popularidad. Ello le facilitó en 1964 viajar a Europa para intervenir como protagonista en tres westerns, hoy célebres, a las órdenes de Sergio Leone [Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966)] rodados en España y con los que el realizador italiano pretendió renovar la estética tradicional de un género de pasado glorioso pero ya entonces estaba en situación de declive (si bien todavía algunos viejos maestros del género, como John Ford, Howard Hawks y Henry Hathaway, realizaron algunos notables westerns en los años sesenta). Su impactante interpretación del peculiar protagonista de las tres cintas de Leone, un lacónico justiciero, mezcla de cowboy y samurai (el hombre sin nombre), llamó la atención de espectadores y críticos y fue clave para impulsar su carrera al volver al cine americano, iniciando ésta así un ascenso imparable desde finales de la década, con otras películas, algunas a las órdenes de Don Siegel, donde cabe destacar su personaje en línea con el cowboy interpretado anteriormente para Leone pero en un registro algo más amable [Dos mulas y una mujer (1970)]. Leone y Siegel fueron así decisivos para afianzar su popularidad y constituyen reconocidos referentes estilísticos de la carrera posterior del actor.

El aumento de la criminalidad y la violencia urbana en Estados Unidos en los años setenta y el recrudecimiento paralelo de la guerra fría con la Unión Soviética acrecentaron notablemente el interés y el gusto del público por los films de acción (cajón de sastre polivalente en el que, por lo demás, encajan tanto los thrillers como los westerns) terreno en el que Clint Eastwood protagonizó varias películas, con cierta factura de cintas de serie B, algunas de las cuales que alcanzaron notable popularidad gracias no solo a su mezcla de violencia temática y dinamismo sino asimismo por la creación por el actor de una galería de tipos duros y justicieros, entre ellos el impetuoso inspector Harry Callahan (Harry el Sucio /1971, y tres cintas más de la serie), papel que marcó fuertemente en esa década la imagen del actor entre los espectadores; y a esta serie acompañarían otros tantos films de tipología en general no muy diferente, entre ellos: Joe Kidd (1972), dirigida por John Sturges, y Fuga de Alcatraz (1979), dirigida por Don Siegel; y dirigidas ya por el propio Eastwood: Infierno de cobardes/High Plains Drifter (1973), Licencia para matar/The Eiger Sanction (1975), El fuera de la ley/The Outlaw Josey Wales (1976) y Ruta suicida/The Gauntlet (1977), en los que el público continuó encandilado por su figura atlética y su fuerza interpretativa, matizada por un cierto sentido irónico del humor.

A comienzos de los años ochenta, cuando Clint Eastwood se adentraba en una edad ya algo madura para encarnar personajes de acción, el actor, sin abandonar totalmente los tipos duros interpretados anteriormente fue reduciéndolos y se planteó, en cambio, acceder a mejores registros, que coinciden con la gradual maduración de su carrera de director. Así, amplió la tipología de papeles interpretados e imprimió a su trabajo una mayor calidad, con planteamientos temáticos más amplios y atractivos que en la década precedente. Como ejemplos representativos de esta nueva etapa cabe citar, en dos registros muy diferentes, al inquieto vagabundo y enfermizo cantante de música country Red Stovall [El aventurero de medianoche/Honkytonk Man (1982)], y al misterioso y justiciero cowboy llamado Predicador [El Jinete Pálido/Pale Rider (1985)] en su western estilísticamente más conseguido, donde afronta con nueva mirada un personaje solo en parte continuación del cowboy de los westerns de Leone, en una historia que mira al modelo de un antiguo y famoso western de George Stevens [Raíces profundas/Shane (1953)] con una nueva factura estética muy atractiva y poderosa.

A partir de entonces, en las tres décadas siguientes sus personajes, siempre solitarios e individualistas, respondieron cada vez más a una visión personal, en conjunto más rica y compleja. Eastwood, que produjo casi siempre sus películas con su propia productora, Malpaso, creada en los años sesenta aún alcanzó algunos éxitos interpretativos con personajes de tipo tradicional, trabajando para otra productora, como en el esforzado y maduro guardaespaldas presidencial Frank Horrigan, dirigido por Wolfgang Petersen [En la línea de fuego / In The Line of Fire (1993)]. Pero sustancialmente amplió sus registros interpretativos y ofreció papeles de gran altura, de los que cabe recordar, ya en plena madurez de su carrera: el arrogante cineasta John Wilson, trasunto deliberado del veterano John Huston en su peculiar peripecia africana [Cazador blanco, corazón negro/White Hunter, Black Heart (1990)]; el empobrecido ex-pistolero William Munny, que tras vivir apartado de su vida delincuente anterior se alquila para volver a matar para conseguir unas pocas monedas [Sin perdón/Unforgiven (1992)], el ranger tejano Red Garnett, perseguidor de un prófugo asesino [Un mundo perfecto /A perfect world(1993)], el solitario y vitalista fotógrafo Robert Kincaid, que encuentra en su camino inesperadamente un amor sin futuro [Los puentes de Madison/The Bridges of Madison County (1995)], el hábil y noble ladrón de obras de arte Luther Whitney, testigo involuntario de un asesinato de altura [Poder absoluto/Absolute Power (1997)], el desencantado y fatalista entrenador de boxeo Frankie Dunn [Million Dollar Baby/(2004)] y el duro y finalmente generoso jubilado Walt Kowalsky [Gran Torino/(2008)], en el que supuestamente iba a ser su último papel. Admirables interpretaciones que componen retratos de un variado elenco humano, mirado por el actor con agudeza y profundidad. Con la llegada del nuevo siglo, Eastwood, camino de cumplir ochenta años, se centró cada vez más en la dirección, abandonando poco a poco la interpretación, si bien no se resistió a volver, ya octogenario, a la interpretación con un papel muy especial, el austero octogenario, fracasado en su vida familiar y pequeño traficante ocasional de drogas Earl Stone [Mula/The Mule (2018)].

"Soy solo alguien que hace películas". Clint Eastwood

Como director, Clint Eastwood pronto manifestó su fuerte vocación hasta estrenarse a comienzos de los años setenta con un interesante thriller protagonizado por él mismo [Escalofrío en la noche/Play Misty for me (1971)] al igual que hizo en la mayor parte de las películas que dirigió en los años posteriores, si bien con el tiempo se reveló asimismo como dúctil y hábil director del trabajo de otros compañeros profesionales curtidos y de gran nombre. Y aunque inicialmente Eastwood dirigió en su mayoría películas de cine de acción, en la década de los ochenta, como se ha apuntado ya, varió gradualmente los contenidos temáticos aspirando a elevar el nivel artístico de su carrera e imbricando con sorprendente facilidad ambas carreras, de actor y director, combinándolas además con la labor de productor realizada continuadamente en la productora Malpaso, levantada por Eastwood en los años sesenta para planificar sus trabajos. En conjunto, las 35 películas dirigidas y estrenadas por Clint Eastwood hasta la fecha, clasificadas por grandes géneros convencionales (el asterisco indica películas también interpretadas por él) son:

  • Thrillers (intriga y acción):

Escalofrío en la noche* [Play Misty for me] (1971), Licencia para matar* [The Eiger Sanction] (1975), Ruta suicida* [The Gauntlet] (1977), Impacto súbito* (1983), El principiante* [The Rookie] (1991), Un mundo perfecto* (1993), Poder absoluto* (1997), Ejecución inminente* [True Crime] (1999), Deuda de sangre* [Blood Work] (2002), Mystic River (2003)

  • westerns:

Infierno de cobardes* [High Plains Drifter] (1973), El fuera de la ley* [The Outlaw Josey Wales] (1976), El Jinete pálido* (1985), Sin

perdón* (1992)

  • dramas :

Medianoche en el jardín del bien y del mal (1997), Million Dollar Baby* (2004), El intercambio [Changeling] (2008), Richard Jewell

(2019)

  • románticas:

Primavera en otoño [Breezy] (1973), Los puentes de Madison* (1995)

  • bélicas:

Firefox* (1982), Banderas de nuestros padres (2006), Cartas desde Iwo Jima (2006), El francotirador [American Sniper] (2015)

  • ciencia ficción o similar:

Space Cowboys* (2000), Más allá de la vida [Hereafter] (2010)

  • sin un género específico o con mezcla de géneros:

Bronco Billy* (1980), El aventurero de medianoche* (1983), El sargento de hierro* [Heartbreak Ridge] (1986), Bird (1988), Cazador blanco, corazón negro* (1990), Gran Torino* (2008), Mula* (2018), Invictus (2009), Sully (2016)

El listado anterior indica que El total de films dirigidos abarca un período de 48 años, se compone de 35 películas: 20 se rodaron en el siglo pasado y 15 en el actual. Por géneros (la clasificación es forzosamente convencional) hay 10 thrillers, 4 dramas, 4 films bélicos, 4 westerns, 2 films con tema romántico, 2 de ciencia ficción y finalmente 9 cintas sin género definido o con mezcla de géneros convencionales. Sus películas más premiadas son: Million Dollar Baby (Oscar a la mejor dirección), Sin Perdón, Gran Torino, Mystic River, Cartas desde Iwo Jima, Los puentes de Madison, Un mundo perfecto y Bird.

El carácter ecléctico e inquieto de Clint Eastwood hace que, en conjunto, su obra no sea fácilmente encasillable en términos convencionales. Sin descuidar el aspecto comercial de su producción, su modo de trabajar supone un planteamiento personal propio y perfilado, enmarcable dentro del concepto de cine de autor desde la mitad de los años ochenta. Por lo que se refiere a géneros, sus trabajos iniciales se encuadraron, como se ha recalcado, entre el thriller y el western: el thriller constituye la referencia más recurrente a lo largo de toda su obra, pero, por el contrario, a partir de 1992 abandona el western considerando que no puede aumentar más su aportación al género tras realizar Sin perdón, historia oscura de gran calidad pero atípica dentro del género. Sus pocas cintas de tema bélico son temáticamente muy interesantes y magníficamente realizadas, aunque no tuvieron un gran éxito comercial; sus películas de temática dramático están entre lo mejor de su carrera; y las pocas incursiones en la ciencia ficción y el romanticismo arrojaron resultados atractivos y buen recorrido comercial. En cuanto a los tratamientos temáticos, hay que partir de la base de que Clint Eastwood puede calificarse en su orientación como un humanista, siempre individualista pero abierto a la sensibilidad por la justicia y a la percepción de las tensiones comunitarias. Fija con frecuencia su interés en seres sencillos y recios cuyos perfiles y peripecias le parecen dignos de resaltar de acuerdo a su personal código ético; de ahí su inclinación hacia historias de carácter biográfico en las que se pone a prueba la pericia y resistencia de los protagonistas ante problemas graves (Invictus, Sully, Richard Jewell); y entre sus temas de fondo cabe destacar dos: la defensa justiciera de causas aparentemente perdidas (El Jinete pálido, Poder absoluto, Ejecución inminente, Deuda de sangre, Gran Torino) y la resistencia al sometimiento inadecuado y arrogante del ser humano a la pura y dura tecnología (Space Cowboys, Mula). El tono de sus historias muestra a veces sentido del humor, con frecuencia es tenso, a veces oscuro (Sin perdón, Mystic River), en ocasiones con un fondo nihilista (Million Dollar Baby) y otras veces con un aliento espiritual (Más allá de la vida). En cuanto al soporte temático, pese al fuerte toque siempre personal de su dirección, Eastwood, que respeta con buen criterio las especializaciones profesionales, nunca es autor de sus guiones, que sus diferentes guionistas suelen adaptar a partir generalmente de novelas ya publicadas; en cambio, su gran afición desde joven por la música le ha llevado a componer bandas sonoras de varias de sus películas, y a fijarse a veces en músicos de jazz (Bird, sobre el saxofonista Charly Parker) o de música country (El Aventurero de medianoche); también a realizar y producir otros documentales para televisión sobre temas o personajes del mundo de la música americana (blues, swing, jazz, country). Su estilo como realizador es directo, con un ritmo narrativo fluido y claro y haciendo uso de movimientos de la cámara elegantes y en ocasiones muy personales. Clint Eastwood ha alcanzado una consumada destreza profesional y ha asimilado con inteligencia los esquemas del cine clásico americano pero sin perder el gusto por la espontaneidad visual y la libertad para dirigirse y hablar al espectador con voz propia, y en ese sentido, Clint Eastwood es todo un clásico.

Esta nota se quiere sumar al reconocimiento de su obra que hacen sin duda todos los aficionados al cine. Cuando el cineasta celebra este mes de mayo, como se ha recordado, su 91 cumpleaños, solo nos queda añadir, con agradecimiento: muchas felicidades, Mr. Eastwood.

Santiago Cardenal

 

 

 

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