Notas pintadas. Alba Puertas al piano en El Pósito

La primera parte no se ajustó al orden del programa, tampoco se nos indicó, de manera que empezamos por el estreno de una obra totalmente nueva de Ilona Dyaguileva (en el programa de mano era la segunda pieza) compuesta para ser estrenada por Alba en Sigüenza (por eso lo grabaron). El nombre es muy sugerente “Música de cuerda de abedul” (creada en 2021) y está inspirada en la pintura de Alexander Kozlov (2020), que por supuesto nadie del público habíamos visto dicho cuadro/s. Es una obra corta de menos de 6 minutos, interesante, no puedo decir nada más. La siguiente pieza fue L’Isle Joyeuse de C. Debussy (tercera en el programa), sonidos que evocan al agua y a las estrellas, una obra difícil, de mano sobre mano en ocasiones, que sonó muy bien. La tercera pieza (en el programa la primera) fue Sposalizio de F. Liszt, preciosa obra que Alba dedicó por alguna razón a Breno Ambrossini (su actual maestro) y a Barnadeta Raatz. Acabamos con “El pelele” de una escena goyesca, obra de Enrique Granados que en manos de Alba resultó poco juguetona. Estas cuatro piezas formaron la primera parte del concierto y Alba fue muy aplaudida.

Alba Puertas en El Pósito.

El concierto llevaba como título “Notas Pintadas” y la razón no era otra que presentar una relación de composiciones inspiradas en cuadros de pintura, no habría estado mal proyectarlos al tiempo que escuchábamos la música o antes de ejecutar cada pieza, pero no fue así, con lo que salvando la escena de “El pelele” de Goya los demás cuadros no estaban en mi memoria. La segunda parte fue “Cuadros de una exposición” de Modest Mussorgsky, obra que creo que todos tenemos en nuestra mente cuando se trata de música en relación con la pintura; Bernadeta nos ofreció información antes de comenzar a escucharla (siempre viene bien, gracias) y de poco habría valido ver los cuadros, en su opinión son obra menor del arquitecto, Victor Hartmann, muy amigo de Mussorgsky cuyo fallecimiento le afectó mucho. Alba Puertas recorrió los cuadros con los paseos intermedios (promenades) hasta llegar al final en una interpretación sentida y con fuertes contrastes dinámicos. Tras recibir muchos aplausos nos ofreció de propina la repetición de “El baile de los polluelos” (octavo movimiento de la obra) y se despidió siendo muy aplaudida de nuevo (algún ¡Bravo! se escuchó). Gracias Alba. Gracias Bell’Arte.

5 de junio de 2021. El Pósito de Sigüenza.

Nota.- Sigo solicitando para el Pósito, tras haber cumplido con creces más de diez años de exhaustiva utilización, un telón que funcione, una ampliación de la escena, unas luces que no martiricen al público y un repaso general de butacas. Es buen momento para obras.

 

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