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Otoño, tiempo de setas

Ya ha comenzado el otoño y a la mente de muchas personas llega la imagen de la lluvia, los bosques dorados, la caída de las hojas, la caza y, por supuesto, de las setas. El otoño es casi por definición el momento de salir a buscar setas, aunque tenemos setas casi todos los meses del año.

En este artículo vamos a conocer un poco más a la que es considerada la reina de todas las setas, nuestra exquisita y bella Amanita caesarea.

Amanita Cesarea en todas sus formas

Las altas temperaturas de este verano unidas a las grandes tormentas que tuvimos en el mes de julio nos dejaron un verano en el cual hemos podido disfrutar de una gran eclosión de ejemplares de Amanita caesarea. Nuestra protagonista posee un carnoso sombrero de color anaranjado, algunas veces con restos blancos procedentes de la volva, y el borde estriado; sus láminas y pie son de color amarillo dorado y al final del pie puede apreciarse la volva de color blanco, en el pie también puede apreciarse un anillo amplio y muy frágil del mismo color que este. Es una seta muy termófila que habita en bosques de robles y encinas.

Como ya hemos dicho está considerada la reina de las setas por su sabor y aroma, es muy apreciada entre los aficionados a la micología y más entre los amantes de la gastronomía. Se pueden comer en crudo cortadas muy finas con aceite, sal y ralladura de lima (excelente y sencilla receta de mi amigo Enrique Pérez del restaurante “El Doncel”), en guisos, salteadas, con gambas, en revueltos e incluso hacer con ella una exquisita mermelada (gracias de nuevo, Enrique) con la que elaborar algunos deliciosos postres, como el brazo gitano rellano de esta mermelada que prepara mi mujer Mª Paz.

Amanita Cesarea con gambas.

Seta muy apreciada desde la antigua Roma, de ahí su sobrenombre de “Seta de los Césares”, que además forma parte de la historia de la humanidad según nos cuenta Dioscorides, médico del s. I, en su célebre farmacopea De natura medica y que más tarde Roger Heim (1900 – 1979) micólogo francés en su libro Les Champignons Toxiques et Hallucinogènes de 1963 nos narra con más detalle:

Transcurría el año 41 de la Era Cristiana, cuando Claudio había sucedido a Calígula como emperador de Roma. Siete años más tarde el propio Claudio ordenaba ejecutar a su cuarta esposa, Mesalina, acusada de adulterio, quedándole un hijo de este matrimonio llamado Británico. Poco después, Claudio, al parecer con una vocación insaciable de casado, vuelve a contraer nupcias de nuevo, esta vez con Agripina, hermana de Calígula, que viuda del anterior matrimonio, aporta a éste un hijo, Nerón, que era tres años mayor que Británico.

Agripina, deseosa de que Nerón su hijo natural, ocupara un día el trono de Roma, idea un plan para eliminar a Claudio lo antes posible y dejar el camino libre a Nerón, una vez fuera desterrado Británico. Así pues, se busca una cómplice, Locusta, que era favorita del emperador, y le prepara un plato de setas. Sabida era la afición tan enorme que sentían los romanos por deleitarse con un buen plato de Amanita caesarea. Entonces deciden prepararle un “plato combinado”, en el que la mayor proporción era a base de la temible Amanita Phalloides, hábilmente enmascarada con la verdadera Amanita caesarea.

Claudio muere envenenado y de esta forma es como Nerón, tiempo después, ya convertido en emperador, asistiendo a un banquete en el que la Amanita caesarea constituía el plato exquisito del día, y estando en posesión del secreto del asesinato de Claudio, oyó decir a uno de los comensales: “Las setas son manjar de dioses”, a lo que Nerón contestó: “Si, ellas son las que han hecho de mi padre un dios”.

Para los que estéis interesados en saber más sobre este fascinante mundo de la micología os invitamos a participar de las distintas jornadas micológicas que se celebran en nuestra zona. Las primeras que celebraremos la Sociedad Micológica de Sigüenza este año serán el fin de semana del 4 y 5 de noviembre en la Escuela de Naturaleza de Condemios.

El buitre sabio

Termina el verano y llega el momento de despedir a algunos amigos que nos han acompañado desde el principio de la primavera. Hoy decimos adiós al “Buitre Sabio”, que no es otro que el buitre más pequeño y llamativo que podemos observar en la Península Ibérica, el Alimoche (Neophron percnopterus). Antiguamente, antes de la mitad del siglo XX, las poblaciones de alimoches eran tan grandes que se las podía ver con facilidad en los basureros y los tejados de la mayoría de pueblos de España.

Cría de alimoche.

Los alimoches realizan una gran labor de limpieza de posibles focos de enfermedades transmitidas por cadáveres de animales muertos o por los propios desperdicios que generamos los seres humanos. El alimoche suele ser de los últimos animales en probar las carroñas de las que se alimenta, ya que su pico no tiene la suficiente fuerza para desgarrar las pieles de los animales muertos, su estrategia consiste en esperar a que otras especies mayores, como es el buitre leonado, hayan acabado con casi toda la carne y entonces acude para engullir las pocas pieles y restos de carne que quedan enganchados entre los huesos o por el suelo. Complementa su dieta con insectos y pequeños animales, así como todo tipo de desechos y heces animales. Además son visitantes habituales de los vertederos donde se alimentan de basuras humanas. Como podéis ver todos los desperdicios de los demás son aprovechados por los alimoches. ¿Y cómo les agradecimos durante gran parte del siglo pasado esta increíble y necesaria labor que tanto nos beneficia? Pues recibiéndolos con cebos envenenados o a tiros. Menos mal que gracias al trabajo de concienciación que durante muchos años se ha realizado, las poblaciones de alimoche se van recuperando.

Alimoche en su nido.

¿Por qué fue tan importante el alimoche en la vida de Félix Rodríguez de la Fuente? La historia comienza cuando el Barón Hugo Van Lawick se instaló en Tanzania donde se dedicaba a estudiar y a fotografiar la fauna de la mano de su mujer, la primatóloga, Jane Goodall. Este observó a los alimoches comer huevos y la sorprende la técnica que utilizan, si los huevos son pequeños y pueden cogerlos con el pico los rompen levantándolos con el pico y lanzándolos contra las rocas pero cuando son muy grandes y no pueden cogerlos con el pico, como ocurre con los huevos de avestruz, entonces logran romper la gruesa cáscara tomando una piedra y lanzándola repetidamente hasta que el cascarón se rompe. Entonces Hugo Van Lawick lanzó un pequeño desafío a otros naturalistas, quería saber si tan curioso comportamiento lo aprendían de los adultos o era congénito. Félix decidió aceptar el reto y cogió del nido una cría de alimoche cuando aún no sabía volar y lo crió en cautividad en un pequeño cercado del cañón del río Dulce. Al pequeño alimoche lo llamó Gaspar y preparó un experimento que consistía en fabricar un falso huevo de avestruz y ver si Gaspar era capaz de romper el huevo arrojándole piedras como hacen sus congéneres en África, a pesar de que nunca había visto uno de estos huevos ni a nadie usando tan concreta técnica. El experimento fue un éxito, como puede verse en el documental del Hombre y La Tierra: “El buitre sabio” del año 1978. De esta forma Félix pudo demostrar que el alimoche tenía una prodigiosa memoria genética, aquella con la que se nace y nadie te enseña. Pues recomendando a todos los que no hayan visto el documental que lo busquen en internet y lo vean, me despido deseándoles a nuestros amigos los alimoches un buen viaje y un mejor regreso la primavera que viene.

El alimoche en vuelo.

Celebrado en Sigüenza el VIII Encuentro Geológico de Castilla-La Mancha

El sábado 20 y el domingo 21 de mayo se celebró el octavo VIII Encuentro Geológico de Castilla – La Mancha organizado por AEPECT en colaboración con la Universidad de Alcalá, la Dirección Provincial de Educación, Cultura y Deportes de Guadalajara, el Ayuntamiento de Sigüenza. la Diputación provincial de Guadalajara y el Centro Universitario Cardenal Cisneros.

De las numerosas posibilidades existentes en la provincia de Guadalajara hemos seleccionado el anticlinal de Riba de Santiuste (Figura 1) y el Parque Natural del Barranco del Rio Dulce, que reúne una notable riqueza natural entre la que destaca su Geodiversidad y la presencia de numerosos puntos de interés geológico.
 

El programa del octavo VIII Encuentro Geológico de Castilla – La Mancha incluyó las siguientes actividades:

Sábado 20 de mayo de 2017

Conferencia: “Reconocimiento e interpretación de estructuras sedimentarias. Aplicación práctica en el Triásico del anticlinal de Riba de Santiuste (provincia de Guadalajara)” impartida por la Dra. Yolanda Sánchez Moya (Profesora de la UCM y del Instituto de Geociencias CSIC-UCM).

10:30 a las 17:00 h.: “Itinerario por el anticlinal de Riba de Santiuste”. Responsables: Dr. Alfonso Sopeña (Instituto de Geociencias CSIC-UCM) y Dra. Yolanda Sánchez-Moya (profesora de la UCM y del Instituto de Geociencias CSIC-UCM). Durante este recorrido observamos numerosas fallas activas y contemporáneas con sedimentos de carácter fluvial que se apoyan discordantes sobre materiales del Paleozoico. Sobre los depósitos fluviales se suceden sedimentos de origen marino poco profundo que representan el máximo avance hacia occidente del mar del Thetis. La buena conservación de las estructuras sedimentarias (Figura 2) y la calidad de los afloramientos de esta área, permiten reconstruir con detalle la evolución de la Cuenca de sedimentación para el comienzo del Mesozoico.

20:00 h. Taller sobre “Informando y formando a partir del Patrimonio Geológico español: un ejemplo en la Geodiversidad de la provincia de Guadalajara” impartida por Dr. D. Alberto Lebrón Moreno (UAH).

Mirador de Félix Rodríguez de la Fuente en Pelegrina.

Domingo 21 de mayo de 2017

9:00- 10:00 h. Conferencia: “El Parque Natural del río Dulce: geología y paisajes” que será impartida por D. José Francisco García Hidalgo (profesor de la UAH).

10:15-13:30. Recorrido por el Parque Natural del río Dulce. Responsables: Dr. José Francisco García-Hidalgo (profesor UAH) y Dra. Amelia Calonge (profesora UAH).

• Parada 1: Visita al centro de interpretación de Mandayona.

• Parada 2: Mirador de Mirabueno.

• Parada 3: El valle colgado de Torremocha.

• Parada 4: El mirador de Félix Rodríguez de la Fuente

• Parada 5: Cruce carretera a Pelegrina.

En total, el 8º Encuentro contó con casi 48 participantes. El trato directo con los monitores especialistas fue una de las cuestiones mejor valoradas por los participantes. Finalmente agradecer el trabajo realizado por los ponentes Yolanda Sánchez-Moya, Alfonso Sopeña y Alberto Lebrón. Asimismo, resaltar la labor realizada por los organizadores (Amelia Calonge y Mª Dolores López Carrillo) para que el encuentro fuese un éxito.

El monte en peligro

El pasado 16 de julio se cumplían 12 años del comienzo del incendio de La Riba de Saelices. La trágica historia comienza por culpa de la estupidez de unas personas que se empeñaron en realizar una barbacoa a pesar de que fueron advertidos para que no la efectuaran por el fuerte viento que hacía. Consecuencia, murieron 11 personas pertenecientes al retén contra incendios de Cogolludo y se quemaron 12.887,37 ha, o como dicen mucho en televisión el equivalente a 25.774 campos de futbol, de las cuales 12732,73 fueron de masa forestal. Este incendio permaneció activo desde el día 16 hasta el día 20 y no fue considerado sofocado totalmente, por miedo a que los rescoldos pudieran volver a activarlo en algunos lugares, hasta el día 2 de agosto, según fuentes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Estos antecedentes son importantes porque estamos en el mes de agosto, que es históricamente el mes donde se alcanza el número máximo de siniestros, seguido de julio y septiembre. Pero sobre todo porque si tomamos los datos de la última década (2001-2010) de los 170.822 incendios que se produjeron en España más del 78% fueron causados por personas. Para ser más exactos 93.489 fueron intencionados, 39.825 causados por negligencias como la de los excursionistas de La Riba de Saelices, 26.267 por causas desconocidas (aquí puede que más de uno tengan como causa la mano de los seres humanos), 7.499 causados por rayos y 3.742 por reproducción de fuegos que se creían extinguidos. Por lo tanto, y con estos datos, creo que es muy necesario que nos sensibilicemos sobre el peligro que podemos generar no solo al medio ambiente sino también a la vida de muchas personas. Siguiendo con los datos en esa década (2001–2010) por culpa de los incendios forestales en España fallecieron 68 personas, 51 miembros del personal de extinción de incendios y 17 ciudadanos ajenos al personal de incendios. La mayoría de estas 17 personas fallecieron intentando huir del incendio o atrapados en sus viviendas como ocurrió en los incendios de Riotinto (Huelva) en 2004 o Arenas de San Pedro (Ávila) en 2009.

Recordar que los incendios accidentales se originan a partir de colillas, vidrios abandonados que hacen efecto lupa, barbacoas, incendios en viviendas cercanas al monte, quema de rastrojos, fuegos artificiales,… Es importante tener mucho cuidado donde aparcamos el coche ya que la alta temperatura que alcanza el catalizador puede provocar que si hay hierbas debajo de nuestro vehículo estas comiencen a arder.

Consecuencias del incendio de la Riba de Saelices en 2005

Debemos recordar que el monte es vida, en él viven árboles, arbustos, pequeñas plantas, animales y hongos. Y no solamenteviven en él, sino que necesitan de él para vivir. Cuando ha pasado un incendio por el monte el silencio se apodera de él, os puedo asegurar que es espeluznante esa sensación de muerte, ese silencio denso que se siente en un monte arrasado por el fuego porque todos los animales han desaparecido y ni siquiera quedan hojas por las que el viento pueda silbar ya que las plantas, arbustos y árboles ya no están. En poco tiempo se ha destruido lo que la naturaleza ha tardado tantos años en crear. La regeneración de un bosque después de un incendio está estimada en 130 años de media.

Y no todo termina cuando el fuego ha sido apagado, las funestas consecuencias de un incendio forestal perduran muchísimo tiempo y no solamente en el lugar donde se ha producido sino también en zonas más o menos cercanas al lugar siniestrado. Pensar que con el fuego aumenta tanto la temperatura del suelo que mata a todos los microorganismos que vivían en él y la materia orgánica ya no se transforma y el suelo pierde fertilidad con lo que es más difícil que vuelva a crecer el bosque. Se ha eliminado toda la vegetación que sujetaba el suelo y cuando llueve tras el incendio el agua corre con más facilidad por la superficie, arrastrando el suelo y las cenizas; estas son arrastradas y terminan en arroyos y ríos llegando a contaminarlos y eliminando mucha fauna y flora de esos ríos. Además esas  lluvias pueden provocar deslizamientos de tierras que pueden afectar a poblaciones o construcciones cercanas.

Recordar que si os encontráis en medio de un incendio forestal nunca debéis huir ladera arriba, salvo que esté muy despejado, ya que si hay combustible el fuego corre más que nosotros. Tampoco huiremos por una vaguada, el fuego sube por ella como por una chimenea y a gran velocidad. Lo que haremos será intentar bordear el fuego buscando un punto con menos fuerza para pasar a un claro o una carretera.

Para finalizar quiero que este articulo sea un homenaje a todas las personas que año tras año combaten los fuegos forestales (agentes forestales, bomberos, retenes, voluntarios, etc.). Gracias de corazón por vuestro

Más respetuosos que nunca con el medio natural

Estamos ya en plena época estival y las temperaturas invitan a pasar mucho tiempo en contacto con la naturaleza, disfrutando al aire libre. Pero debemos también darnos cuenta que a la vez es uno de los períodos del año en que nuestros ecosistemas son más vulnerables. Estamos en momentos cruciales de los ciclos reproductores de la mayoría de las especies silvestres y por ese motivo debemos de ser muchísimo más respetuosos que nunca con el medio natural.

Dando por supuesto que debemos tener un especial cuidado, en nuestras actividades al aire libre, para no provocar ningún tipo de incendio forestal, hay otras cosas que no debemos hacer, sobre todo porque la mayoría de las personas las hacen con buena fe, sin darse cuenta que no están actuando de la forma más correcta.

Mochuelo alimentando a sus crías en el suelo.

Comencemos por intentar “salvar” a esas indefensas crías que han sido abandonadas por sus padres. El error más típico es recogerlas para salvarlas de posibles predadores y de lo que consideramos una muerte segura, que en la mayoría de las veces es lo que vamos a provocar al llevarnos las desamparadas criaturitas de su entorno natural. Veamos varios ejemplos. El más habitual es el pobre pajarito que se ha caído del nido porque no sabe volar, nos lo llevamos a casa para intentar salvarlo y la mayoría de las veces termina muriéndose porque no hemos conseguido que coma o porque no hemos dado con la alimentación adecuada para la especie que es. ¿Qué debemos hacer entonces? Pues lo más lógico es dejarlo donde lo hemos encontrado ya que los padres andarán cerca y lo alimentarán aunque esté en el suelo. Solamente debemos tocarlo si vemos que corre riesgos inmediatos, como el ser atropellado porque ha caído en una calle transitada por vehículos o en un lugar que puede ser comido por perros o gatos.Si estamos en este caso lo que debemos intentar es depositarlo en un lugar seguro en las cercanías, subirlo a una rama de un árbol o a una tapia pero siempre cerca del lugar donde lo hemos hallado. Solamente debemos llevárnoslo si apreciamos alguna fractura o lesión. Otro también muy habitual es el pequeño corcino (cría del corzo) que encontramos tumbado en la sombra de algún arbusto o en algún ribazo, miramos por los alrededores y no vemos a la madre, pensamos, está abandonado. Pues suele ser un grave error porque es casi seguro que la madre no anda muy lejos aunque nosotros no podamos verla. Solo si estamos seguros de que la madre ha muerto, por ejemplo por un atropello, debemos llevarnos al pequeño corzo. Los corcinos en cautividad es muy difícil que salgan adelante y los que lo consiguen no pueden ser reintroducidos al medio natural ya que se han acostumbrado al ser humano y pierden su instinto de defensa y huida, además los machos criados en cautividad, al ser animales muy territoriales, no dudan en atacar a cualquier persona que entra en su territorio como puede ser el corral donde se ha criado.

Corcino.

Otra causa de gran mortandad entre los animales silvestres son los perros sueltos. Los perros son animales curiosos por naturaleza y si los llevamos sueltos pueden producir muertes accidentales de muchas crías, además de ocasionarnos una multa por parte de agentes de medioambiente o por el SEPRONA. Ver las leyes o normativas de cada lugar por el que paseéis con vuestro perro porque en mucho lugar llevarlo suelto está prohibido, por ejemplo en parques naturales como el río Dulce. La ley dice: “Cuando los perros que transiten por terrenos cinegéticos se alejen de la persona que va a su cuidado más de 50 metros en zonas abiertas desprovistas de vegetación, aun cuando permanezcan a la vista de la misma, o más de 15 metros en zonas donde la vegetación existente sea susceptible de ocultar al animal de su cuidador, se considerará que los perros vagan fuera del control de la persona que los vigila” (Art. 30 del Decreto 506/71, de 25 de marzo, por el que se aprueba el reglamento para la ejecución de la Ley 1/1970, de 04 de abril).

También es el momento que los pueblos se llenen con las personas que vienen a pasar los meses de más calor huyendo de las grandes ciudades. En estos días es muy importante no verter en fuentes, pilones o albercas rurales ningún tipo de producto químico así como jabones, detergentes, etc., y si se limpian en acciones como hacenderas vecinales nunca vaciar por completo el pilón para limpiarlo, sino dejar siempre al menos unos 5 cm de lámina de agua para que los animales que allí viven puedan seguir haciéndolo.

Culebra bastarda.

Es especialmente importante llevar mayor precaución durante los primeros días de calor de primavera y los últimos de verano de no pasear con niños, ni animales domésticos por zonas frescas con herbazales y zarzales cerca de muros de piedra o cerradas, ya que allí el peligro de picadura por víbora se incrementa, aunque en nuestra zona esta especie es escasísima, y la mayoría de las veces son culebras totalmente inofensivas y que comen muchísimos ratones las que son muertas pensando que son víboras (una puntualización: aunque sean víboras no hay que matarlas y recordad que la mayoría de los reptiles están considerados especies protegidas en España).

Y para finalizar la última recomendación es moderar la velocidad por las carreteras rurales para evitar atropellos. Especialmente a primeras horas de la mañana ya que se asolean en el asfalto lagartos y culebras, muchos animales con hábitos nocturnos vuelven a sus refugios después de una noche buscando alimento y cruzan por estas vías y muchas aves insectívoras se lanzan al asfalto a capturas insectos; y en noches mucho cuidado con los atropellos a animales que son cegados o asustados por los faros de los coches y cruzan o se quedan inmóviles en la carretera y especialmente en las noches lluviosas ya que por estas carreteras transitan salamandras, sapos y ranas.