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Concierto de Santa Cecilia de la Banda de Sigüenza en la iglesia de Santiago

Hasta con el acompañamiento habitual de las medidas COVID, no podía pasar un día tan señalado para los músicos sin música. Gracias a la acogida de la Asociación “Amigos de la Iglesia de Santiago”, la Banda de Sigüenza consiguió ofrecer un concierto virtual desde la Iglesia de Santiago (sede de la asociación), de manera que la tarde del domingo el público pudo acceder por medio de la página de Facebook del Ayuntamiento. Para volver a verlo: https://www.facebook.com/AytoSiguenza/videos/218268113065279

Foto: Pepe Miño.

La banda se dividió en dos grupos de 15 músicos en la primera parte y 15 en la segunda, para facilitar más las distancias entre ellos. Ofrecieron un total de 9 piezas, cinco piezas en la primera parte y cuatro en la segunda, bajo la batuta presencial de su directora Dña. Elisa Gómez Pérez. Tras unas breves palabras de la concejala de cultura Ana Blasco, comenzó una pieza de paso majestuoso (Cortège de R. Kernen) y seguidamente tres estupendos pasodobles para acabar con la suite del tema de la película Forest Gump en un buen arreglo para banda. La sonoridad y el silencio en la nave (ya casi preparada para ubicar la muestra del románico de la provincia de Guadalajara), fueron la clave mágica de la audición. En el intermedio, obligado para cambiar al siguiente grupo, hubo unas palabras de Sonsoles Arcones a la que acompañaba Primitivo Alguacil (como representantes de la asociación), estableciendo el paralelismo en el tiempo entre la creación de la banda y la asociación que poco a poco van alcanzando sus objetivos y que a ambos les tocó vivir por razón de sus cargos entonces. Acabó su intervención puntualizando que, “la cultura no es gasto, es inversión”. Y empezó la segunda parte con la banda sonora de la película Gladiator para dar paso a tres popurrís sobre tres grandes, Nino Bravo, The Beatles y Frank Sinatra. La banda sonó muy compacta en todo momento y por el número de visitas de la página, cabe pensar que gusta el formato virtual ya que no se puede hacer de otra manera.

Foto: Beatriz Latorre.

Felicidades a su directora Dña. Elisa Gómez, a todos los miembros de la banda y a Beatriz Latorre por su retrasmisión.

Banda de Sigüenza

Celebración Santa Cecilia. Iglesia de Santiago

22 de noviembre de2020

 

 

Concieto de Iván Martín y Bernadetta Raatz en el Pósito de Sigüenza

Un ramillete de diez obras, o partes de obras, muy bien seleccionado nos permitió escuchar a la viola de Iván que en sus manos alcanza altísimas cotas de belleza y sonoridad. Su afinación, su timbre y el color percibido en cada una de las piezas fueron soberbios. La viola no tiene apenas repertorio de solista, sin embargo encaja muy bien con obras escritas para otros instrumentos, es igual de susurrante gracias a sus registros medios y bajos. Con un recorrido por Rachmaninov, Veracini, Shcumann, Glazunov, Bruch, Glinka, Fauré y Saint-Saëns quedamos embobados ante el canto de la viola de Iván con el estupendo acompañamiento de Bernadetta Raatz al piano. No podría decir que pieza me gustó más de las escuchadas. Muchas estaban escritas para viola y piano, otras para violín y piano, otras para chelo o voz y piano, etc. En conjunto me gustó mucho este recital de viola, pero al final me resultó un poco plano todo el concierto, y es que no hubo ni una sola pieza que resaltara y contrastase con las restantes. Está claro que el objetivo se cumplió, no era otro que mostrar la dulzura de la viola magníficamente tocada.

Iván Martín y Bernadetta Raatz

Para este segundo concierto del festival se permitió un aforo de hasta 30 personas, aunque también se ofreció por la página de Facebook del ayuntamiento: https://www.facebook.com/AytoSiguenza/videos/1311575262529059

Muchas gracias a Iván Martín Mateu y a Bernadetta Raatz, a Bell’Arte y al ayuntamiento por mantener Musigüenza a pesar de la pandemia y ver que la música puede seguir adelante.

Aprovecho para solicitar para el Pósito, tras haber cumplido con creces más de diez años de exhaustiva utilización, una reparación del suelo de su escenario, un telón que funcione, una ampliación de la escena, unas luces que no martiricen al público y un repaso general de butacas. Es buen momento para obras.

IVÁN MARTÍN MATEU (viola) y BERNADETA RAATZ (piano)

XV Festival de Música de Cámara. MUSIGÜENZA. Bell’Arte Europa ICS

21 de noviembre de 2020. El Pósito. Concierto virtual y presencial reducido

 

Museo Provincial del Traje Popular en Morón de Almazán

En menos de una hora, por distintas vías, podemos llegar desde Sigüenza a Morón de Almazán maravilloso pueblo soriano. Es una sorpresa encontrar esa plaza mayor renacentista con su Iglesia (menuda torre campanario, desde ahí se puede otear un inmenso horizonte), el Palacio de los Hurtado de Mendoza que hoy día acoge el Museo del Traje Popular Soriano, el Concejo o Casa Consistorial, el rollo, la  fuente y a los pies de todo ello el pueblo (menos de 200 habitantes). Solamente por ese entorno ya merece la pena una visita. Además venimos a visitar su museo, la muestra bianual que presentan en esta ocasión es con motivo del 150 aniversario de la muerte de los  hermanos Bécquer, Gustavo Adolfo (el poeta) y Valeriano (el pintor). Celebran su estancia en tierras sorianas; ellos registraron los usos y costumbres de sus gentes, bocetos y cuadros, y las sensaciones que les produjeron, con apuntes y literatura. La muestra resulta así un perfecto encaje con los trajes de la época allí expuestos.

Morón de Almazán. Plaza donde se encuentra el museo.

Por suerte, vivimos en un territorio precioso, lleno de magníficos paisajes naturales y maravillosos pueblos y ciudades. La tristemente famosa acuñación del término “España vaciada”, ciertamente lo está de habitantes, pero no de cultura y sorpresas. Afecta a nuestro territorio que es también el de nuestros vecinos segovianos, sorianos, conquenses y turolenses, no nos gustan las fronteras administrativas, estamos en una zona también llamada la “Laponia del sur” por su escasa demografía, pero confiamos en el futuro y a saber que nos deparará. Puede que, sin darnos cuenta, estemos encerrados entre ciertas fronteras, por ejemplo: la autovía A2 es un límite que sin darnos cuenta no rebasamos casi nunca, y al otro lado hay mucho por descubrir. Pues con Soria ocurre lo mismo, vivimos casi en la marca, a menos de 10 km de esta provincia; ¿qué nos diferencia?, nada, solo papeles y donde acudir para arreglarlos o para recibir asistencia; sin embargo el territorio es el mismo y sus habitantes igual, hablamos la misma lengua, y los usos y costumbres (podemos incluir los trajes) han sido idénticos a lo largo de siglos. Por todo ello, tras visitar el museo y quedar encantados, entablamos conversación con los responsables,  para que nos hicieran una reseña sobre lo que ofrece, y es lo que traemos a continuación para que os animéis a visitarlo. Solo nos queda agradecer la amabilidad, disposición y simpatía recibida en todo momento.

Antonio López Rojas

Situado en el Palacio de los Hurtado de Mendoza de la localidad soriana de Morón de Almazán, el Museo del Traje Popular abrió sus puertas en septiembre de 2012 por iniciativa de la Diputación de Soria. Desde entonces, este Museo cautiva al cada vez más numeroso público que se acerca a conocer el impresionante conjunto renacentista de la Plaza Mayor de esta villa soriana. Y es que el contenido del Museo posee un atractivo —muchas veces inesperado— que sorprende muy gratamente a turistas y visitantes consiguiendo que se sientan partícipes de lo que en él se expone.

Una de las salas del museo.

El interior del antiguo palacio se reformó para albergar una amplia muestra de la indumentaria tradicional que en estas tierras sorianas se vistió durante los siglos XVIII, XIX y principios del XX. Donados en unos casos o cedidos en otros, los fondos del Museo han ido creciendo en número y variedad, mostrando esta riqueza en cuidadas y muy diferentes exposiciones que se renuevan cada año y medio aproximadamente, por motivo de conservación de las piezas. Su visita nos descubre la economía, la historia y la cultura de la provincia pero, sobre todo, nos revela formas de ser y de relacionarse con una información cargada de curiosidades y, a veces, hasta los secretos más íntimos de quienes vistieron esas prendas.

Además, en sus instalaciones se han dado cita a lo largo de estos años diferentes jornadas y eventos, como seminarios sobre indumentaria popular, canción y danza tradicional, exposiciones de pintura y fotografía, conciertos, piezas invitadas, talleres especializados sobre peinado, patronaje y confección de prendas, escenas de tradición, ferias de textiles y complementos del traje tradicional… El Museo del Traje Popular es un museo activo que juega un papel fundamental en la difusión cultural y donde el visitante reconoce en el presente ese legado atesorado durante siglos.

Exposición “Al estilo del país” (2020 y 2021)

La conmemoración del 150 aniversario de la muerte de Valeriano (1833-1870) y Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) nos da la oportunidad de llevar a cabo un acercamiento al modo de vestir de mediados del S. XIX, a través de las descripciones del escritor y las pinturas y dibujos del pintor. La fuente informativa para conocer el modo de vestir de nuestros antepasados será la obra de estos dos artistas que mantuvieron una relación muy directa con la provincia de Soria: Gustavo Adolfo porque se había casado con una soriana y en la localidad de Noviercas tuvo casa familiar donde nacieron sus hijos; y Valeriano porque recibió una beca del gobierno de Isabel II para documentar tipos y trajes de distintos territorios, entre los que se encontraba la provincia soriana. Los Bécquer no solo convivieron con las personas que “vestían al estilo del país”, sino que se preocuparon del estudio y documentación de la indumentaria tradicional.

En la exposición “Al estilo del país” se pueden contemplar conjuntos y complementos masculinos y femeninos correspondientes tanto a la moda romántica, como piezas arcaicas de la indumentaria de la provincia de Soria, así como su evolución hacia ropas más cómodas, además de las prendas que se utilizaban únicamente en la celebración de ritos tradicionales de la provincia. También se muestran elementos de joyería, indumentaria infantil, ropa interior y las formas específicas de colocar esas prendas para componer la forma de vestir de nuestros antepasados, modos de vestir que pudieron contemplar los hermanos Bécquer durante sus estancias en Soria.

En la muestra también se puede disfrutar de varios conjuntos procedentes de Aragón y de la provincia de Ávila, similares a las que contemplaron los hermanos Bécquer en el valle de Amblés o en el Somontano del Moncayo. En estos lugares fue donde Valeriano, acompañado de su hermano, completó su compromiso con la Beca otorgada por el Ministerio para documentar la tradición “del país”.

Rogelio Peña
Museo del Traje Popular

 

Bustares, la "Arquitectura dorada" hecha pueblo

Cuando se habla de la Sierra Norte de Guadalajara, a muchos nos viene a la cabeza la «Arquitectura Negra». Sin embargo, esta comarca ofrece una diversidad de posibilidades. Entre ellas, la «Arquitectura Dorada». La misma “constituye la gradación tipológica intermedia entre las edificaciones integrales de pizarra y otros ejemplos populares, como los de mamposterías y sillerías de caliza y arenisca de las serranías de Atienza y Sigüenza, o la de los entramados, piedra y barro de la cuenca del Henares”, aseguran Esther Alegre y Tomás Nieto.

Bustares.

De hecho, los municipios de esta nueva ruta se caracterizan por “la utilización masiva de los materiales locales, madera, barro, cuarcitas y pizarras, lo que da como resultado unas construcciones miméticas, confundidas con el terreno, integradas en un paisaje grandioso”. Un ejemplo de ello es Bustares, un pueblo ubicado en las faldas del Alto Rey.

De la mencionada población destaca su trama urbana, que tiene como centro neurálgico la plaza Mayor. Este espacio está presidido por la iglesia de San Lorenzo, del siglo XIII, en la que se distinguen restos románicos. Entre ellos, su portada: “se inscribe en un cuerpo saliente de sillares blancos y se resuelve con tres arquivoltas de medio punto, decoradas con bisel y cordoncillos, apoyadas en una cornisa que da paso a las columnas, formadas por capitel de decoración vegetal sobre fustes lisos”, describen Nieto y Alegre.

También de estructura románica es la espadaña triangular, que se alza sobre el muro de poniente del templo. Además, dentro de la parroquia se distinguen algunos elementos de gran interés, como la talla de la Virgen de la Trapa, realizada en alabastro y con más de dos siglos de historia. También se debe mencionar la cruz procesional, que se alza como una obra del siglo XVI tallada en plata. Incluso, algunos autores señalan que en esta iglesia pudo yacer el cuerpo de Juan José Arias de Saavedra, tutor de Jovellanos…

Además, a pocas manzanas del santuario está la fuente vieja, construida durante el reinado de Carlos IV. Todo este patrimonio habla de la historia del lugar. “La localidad perteneció a la tierra de Atienza, apareciendo en documentos del siglo XIII. Posteriormente, quedó inclusa en el Sesmo del Bornoba, del Común de Villa y Tierra de Jadraque, con el que pasó a manos de los Mendoza. Y en ellas estuvo hasta la abolición de los señoríos en 1812”, describen Antonio Herrera Casado, Luis Monje Arenas y José Antonio Alonso.

Pero lo realmente coqueto es el conjunto urbano bustareño. “La tipología de los edificios es de dos plantas y cámara bajo cubierta. Además, y como ocurre en otros núcleos de la zona, se observa una sustitución de la piedra original de las cubiertas por teja curva, manteniéndose la primera en los aleros y sobre los muros piñones”, explican los especialistas.

Sierra del Alto Rey.

Naturaleza en estado puro

Y si las calles de Bustares son dignas de visitar, no lo es menos el entorno natural que las rodea. Se trata de un ámbito de sierra, con jugosos prados, monte bajo –estepas y jaras, mayoritariamente– y bosques de robles y de carrascas. De hecho, “el nombre de la localidad viene de la palabra «bustar», que significa «lugar quemado» o sitio donde se quema leña para hacer carbón”, aseguran Herrera Casado, Monje Arenas y Alonso.

Pero si hay un accidente geográfico relevante en el municipio, ése es la sierra del Alto Rey. “Geológicamente, esta comarca presenta una fisionomía que se concretó hace 40 millones de años, a mediados de la Era Terciaria, cuando se produjo la aproximación del continente africano hacia el bloque euroasiático, provocando una compresión de masas continentales que dio origen a la «Orogénesis Alpina», causante de la elevación y formación de la mayoría de las cadenas montañosas europeas”, aseguran Antonio Herrera Casado, Luis Antonio González Espliego y Ángel Luis Toledano.

Justo en el pico más prominente de la sierra se emplaza una ermita que –según la tradición– fue levantada por los templarios. Sin embargo, este extremo no se ha podido confirmar. “La teoría más cierta, que explica la existencia de Santa Coloma de Albendiego y del santuario del Alto Rey, es la que se refiere a la construcción de ambos edificios por monjes de San Agustín”, confirman Herrera Casado, González Espliego y Toledano. Todo ello, hacia el siglo XII…

Ermita del Alto Rey.

Por tanto, desde antaño ha habido una gran devoción en el lugar. “Durante largas centurias, el pico más elevado de esta cordillera estuvo ocupado por una edificación. Es muy posible que existiera allí un lugar de culto de grupos más antiguos. Su auténtico origen, perdido en la noche de los tiempos, podría estar en las culturas de la Prehistoria”, señalan los expertos.

Sin embargo, el actual santuario del Alto Rey procede de 1785. “Se trata de una construcción sencilla y recia, de mampostería con sillares esquineros. Su aspecto externo ofrece una gran reciedumbre. La planta es de nave única, alargada, que se cubre por una bóveda semicircular, en forma de medio cañón, mientras que el presbiterio cuenta con una bóveda hemisférica por cubrición”. Además, se sabe que –en su día– también existió un pequeño monasterio en torno a dicho oratorio, formado por las celdas individuales y una sala capitular.

Asimismo, todavía se cuentan diferentes leyendas asociadas a este entorno. Por ejemplo, la que asegura que una madre, harta de las peleas de sus tres vástagos, les lanzó una maldición por la que los convertía en una tríada de montañas. Así se podrían ver, pero no escucharse. De esta manera habrían surgido el Ocejón, el Moncayo y el Alto Rey…

De igual forma, bajo la cumbre de esta última elevación existe una cueva de la que –según los relatos– manaba un aceite que servía para iluminar la ermita. Pero el mencionado recurso sólo podía ser recogido por los religiosos. Así, cuando un pastor tomó parte de este material para consumo propio, la grasa dejó de brotar, convirtiéndose en agua.

También existe un relato que asegura que –en una ocasión– los monjes quisieron zafarse de los rigores invernales del Alto Rey. Por ello, comenzaron a construir un edificio en la vertiente sur de la sierra, en lo que hoy sería el «Prado de Santa Coloma», cerca de Bustares. Sin embargo, lo que se levantaba por el día, se caía por la noche. Al final, pudieron terminar la obra y trasladaron allí las imágenes de los santos. Pero, a las pocas horas, las tallas aparecieron de nuevo en su emplazamiento original, en lo más elevado de la sierra…

Las fiestas

Empero, las tradiciones del lugar también son festivas. Y para muestra, la romería que tiene lugar en la cima de la sierra. Actualmente, se involucran siete localidades en su organización (Bustares, Albendiego, Aldeanueva de Atienza, Las Navas de Jadraque, Prádena de Atienza, El Ordial y Gascueña de Bornova). Sin embargo, esta unión no siempre ha sido así. Antes de la década de 1940 cada pueblo realizaba la tradición por su parte. Bustares, por ejemplo, lo hacía el 13 de junio, junto a Las Navas de Jadraque…

Pero tras unos sucesos naturales asociados a una tormenta, que afectaron a varias personas, los pueblos implicados decidieron convocar la romería de manera conjunta. Actualmente, las localidades participantes ascienden a la sierra el primer sábado de septiembre. Una vez en la cima realizan una procesión, una misa de campaña, diversos concursos tradicionales y una comida de hermandad.

Feria del libro de Bustares.

Una de las poblaciones más implicadas en esta romería es Bustares. Sin embargo, en este pueblo también existen otras celebraciones. Entre ellas, las fiestas patronales en honor a San Roque –a mediados del mes de agosto– o la Feria Internacional del Libro, que tiene lugar cada sábado santo y donde se congregan autores y editores del mundo. En la última edición llegaron representantes de España, México y Francia. Además, durante la iniciativa se programan actos relacionados con la literatura, la narración oral o la música.

Por tanto, la Serranía de Guadalajara y la «Arquitectura Dorada» deparan muchas sorpresas. También Bustares. Una riqueza que tiene que ver con el patrimonio monumental, la historia y el entorno natural. Pero –igualmente– con las leyendas, las tradiciones, la cultura y la literatura. Sin duda, unas buenas excusas para conocer la zona. ¡No te lo pierdas!

Julio Martínez

Bibliografía.

Alonso Ramos, José Antonio, Herrera Casado, Antonio, y Monje Arenas, Luis. La Sierra de Guadalajara, paso a paso. Guadalajara: Ediciones AACHE, 2012.

Herrera Casado, Antonio, Toledano Ibarra, Ángel Luis, y González Espliego, Luis Antonio. La Romería del Santo Alto Rey. Guadalajara: Ediciones AACHE, 2019.

Nieto Taberné, Tomás, y Alegre Carvajal, Esther. Guía de la Arquitectura Negra de Guadalajara. Guadalajara: Ediciones AACHE, 1998.

Concierto virtual de Brenno Ambrosini: recital Beethoven

Más que una reseña de un concierto os va a parecer la crónica de….. no sé, lo podéis calificar vosotros mismos.

No es la primera vez que acudo a un concierto virtual (suena raro), es una novedad a la que nos obliga la pandemia, de manera que me preparé para la cita, butaca, sí, no quise ponerme un apetitivo, masticar no va bien para escuchar, así que ni pipas, ni palomitas, ni patatas, ni bebida. Vamos a ver como celebramos el 250 aniversario del nacimiento de Beethoven.

Llega la hora, aparece el cartel anunciador en el ordenador, pasados unos segundos entra en pantalla la concejala de cultura Ana Blasco para presentar el concierto y hace hincapié en “Sigüenza es cultura”, ¡bien! Noto una especie de vacío, en el auditorio no hay público y me produce una sensación fría.

Se retira Ana tras presentar al pianista Brenno Ambrosini (lo habitual), no hay aplausos y queda cojo, falta algo, bueno seguimos; aparece el pianista en pantalla por detrás del piano, vestido impecablemente para el concierto, se oyen sus pasos al andar (no hay aplausos), toma asiento frente al piano, se quita la mascarilla y la guarda, el plano de cámara queda fijo mostrando el perfil de pianista y piano, dejando ver las manos sobre el teclado. Como no tengo programa de mano no sé con qué va a empezar, pero en cuanto suenan las primeras notas aparece un subtítulo sobreimpresionado: Sonata en Mi bemol Mayor Wo047 nº1 de L. Van. Beethoven. El arranque es muy alegre y marchoso, me suena a Mozart, sí, mucho, es un movimiento “allegro cantábile” que nos lleva a un “andante” de mucha calma y recreo, es muy agradable y da paso a un “rondó vivace”, todo acaba en 10 minutos. Antes de acabar cambia el plano, y vemos las manos sobre las teclas desde detrás del pianista. Brenno perfecto, brillante (no hay aplausos). Luego me he enterado que Beethoven compuso la pieza con 11 añitos, ¡qué precocidad!, por lo visto le trataban como si tuvieran un nuevo Mozart (aún vivía). Habría estado bien si alguien entre pieza y pieza, como una voz en off, hubiera comentado esto mismo y diera un tiempo al intérprete para cambiar el chip. Pero no, sin haber cambiado de postura, ni haberse levantado a recibir los aplausos (no hubo aplausos) Brenno se entrega de lleno a la siguiente pieza. Hemos vuelto al plano fijo de perfil. Comienza y aparece el subtítulo: Sonata nº 21 en Do Mayor op.53 “Waldstein” de L. Van Beethoven; ya es un compositor maduro de 34 años, entraña bastante dificultad su ejecución y es muy afamada. Comienza con un vibrante fogoso, la sensación es como si nos metiera prisa, esto sí que suena a Beethoven, las manos de Brenno vuelan sobre el teclado con absoluta seguridad y firmeza, su concentración es máxima y cierra los 10 minutos del primer movimiento “allegro con brío”. Ahora entramos en el segundo movimiento que es un “adagio”, un absoluto contraste con el primer movimiento; las notas quedan suspendidas en el aire para recreo del oído con cada sonido, se establece una conversación entre las manos cuando habla la izquierda contesta la derecha y al revés, hasta reunirlas dejando el dedo índice de la mano derecha suspendido en una nota, se cruzan las manos y sin apenas pausa empieza el tercer movimiento “rondó”, es la parte más reconocible para mí, es de velocidad y contundencia repetida que hace casi saltar al intérprete de la silla, para imprimir más fuerza a la ejecución y acabar. Si llego a estar allí solo me habría salido un tremendo ¡BRAVO! ¡Qué maravilla de ejecución!. El patio de butacas no es visible, pero de haber público estaría en pie por completo; los aplausos no suenan, no hay, y Brenno debe sentir una extraña sensación, casi como la que siento yo por esas ausencias.

Hasta aquí lo que debía ser el concierto, dos sonatas bien distintas del genio de Bonn. Y empezarían las propinas.

Al principio del acto quedaron reflejadas unas palabras de Brenno sobre Beethoven que quien transmitía las incluyó de fondo de pantalla al principio de la emisión: Lo que realmente emociona al artista de Beethoven es la arquitectura y la fuerza de su música. Es un revolucionario. Armónicamente, desde sus comienzos, fue un extremista. Quizá por eso me gusta tanto, porque va con mi carácter.

Ahora cambiamos de plano, tenemos a Brenno de frente con el piano por medio, se acomoda, se sube las gafas y arranca, aparecen los subtítulos: BIS Sonata en Sol menor K8 de D. Scarlatti, es un bis, una propina, suena como una marcha fúnebre, incluso la ralentiza y con esta lentitud le infunde un aire totalmente diferente al sonido que daría el clave, resulta triste, como una despedida y me pregunto, ¿qué razón le habrá llevado a programar ese bis? Se me escapa, pero algún día se lo preguntaré. Ahora tras una breve pausa, cambiamos al plano de perfil y comienza una nueva pieza: BIS Preludio en Si menor de Bach-Siloti, es una pieza preciosa; Alexander Siloti (ruso) hizo este hermoso arreglo que aporta una visión más melancólica que triste, donde el tema es simple pero entre hacerlo presente o inaudible está el juego hasta el final. Preciosa ejecución Brenno, fue entonces cuando miraste a la cámara con una ligera sonrisa, te levantaste y saliste por delante de la cámara dejando que oyésemos marchar tus pasos. No hubo aplausos. Nadie despidió el concierto.

Solo una curiosidad Scarlatti y Bach nacieron en el mismo año (1.685), ambos murieron antes de nacer Ludwig y es probable que su música estuviera presente en los estudios del joven. Cuando Beethoven escribió la primera sonata que escuchamos (1782) Mozart tenía 26 años y seguro que su música estaba presente en todas las áreas musicales.

Podéis ver el vídeo en: https://www.facebook.com/search/videos/ hasta la fecha lo han visitado 1.285 personas, es bastante más que el aforo del Pósito, aunque no es lo mismo que en directo. O también en: https://www.youtube.com/watch?v=UGMSmEddKW0

Muchas gracias al maestro Brenno Ambrosini, a Bell’Arte y al ayuntamiento por mantener Musigüenza a pesar de la pandemia.

Aprovecho, ahora que no se permite público, para solicitar para el Pósito, tras haber cumplido con creces más de diez años de exhaustiva utilización, una reparación del suelo de su escenario, un telón que funcione, una ampliación de la escena, unas luces que no martiricen al público y un repaso general de butacas es buen momento para obras. Sajor.

BRENNO AMBROSINI (piano). Recital Beethoven

XV Festival de Música de Cámara. MUSIGÜENZA. Bell’Arte Europa ICS

31 de octubre de 2020. El Pósito. Concierto virtual.