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Piano a dúo: Teresina Jordá y Pablo Rueda en El Pósito de Sigüenza

No es la primera vez que escuchamos el piano a cuatro manos en Sigüenza, para ello parece que siempre tiene que haber alguna relación especial entre los miembros del dúo, en este caso profesora extraordinaria y alumno aventajado. Teresina Jordá (de impresionante curriculum) que formó dúo con su madre Pepita Cervera y crearon la Escuela Internacional de Posgrado Cervera-Jordá en Cataluña y en Madrid, es compositora e intérprete. Pablo Rueda es hombre de ciencia (Ingeniero de Telecomunicaciones) y de música, ha desarrollado su carrera al piano de la mano de Teresina y Pepita, también es solista. Los presentadores del acto, Pedro Olea, Ana Blasco y María del Carmen Moreno Relaño resaltaron la generosidad del dúo al participar en este acto benéfico para recuperar la ermita de Sta. Librada.

El hijo de Teresina, David Jordá ofreció dos intervenciones improvisadas al comienzo y en el intermedio, música muy agradable. La primera parte plenamente dedicada a clásicos europeos fue un estupendo repaso con obras de Haendel, Brahms, Weber y Schubert. Las que más me gustaron fueron la interpretación de la Danza Húngara de Bramhs realmente escrita para cuatro manos y el “Rondó” de Schubert. La segunda parte estuvo dedicada a la música de autores españoles y disfruté mucho escuchando “Moraima” de Gaspar de Espinosa, el Divertimento de Montsaltvage (una maravilla), la genialidad de la “Marcha de los Subsecretarios” como comentó Pablo al presentarla de “Tiempo Ministerial” de J. Rodrigo y el estupendo arreglo para cuatro manos de la “Danza de la Vida Breve” de M. de Falla. Tras los muchos aplausos del auditorio casi lleno, ofrecieron de propina “Es caulets” obra de Teresina basada en recopilaciones que hizo de música popular en el Vall d’Aran y que significa “Las coles del campo”, muy bonita pieza. El cierre final fue un arreglo para cuatro manos al piano del “Himno o Gozos a Santa Librada” recién desempolvada e interpretada el pasado año 2018 por Patxi García Garmilla del Maestro de capilla de la catedral de Sigüenza José Andreu Figuerola y que resultó un bonito broche donde algunos nos atrevimos a cantarla pues con el programa se nos facilitó la letra. Felicidades a los músicos.

Pablo Rueda, Teresina Jordá y David Jordá, tras la actuación.

 

TERESINA JORDÁ Y PABLO RUEDA: Piano a dúo

Concierto benéfico. Hermandad de Santa Librada de Sigüenza.

20 de agosto de 2019. El Pósito

Pavel Steidl cerró el ciclo de conciertos de guitarra española en Sigüenza

Cuarto y último concierto del ciclo (al menos este verano) con todo un personaje (europeo en esta ocasión). La Wikipedia, hablando de él, dice: “Un guitarrista que sabe cómo reír con la música y compartir la broma con la audiencia”. Creo que todos los que le escuchamos (y fuimos muchos porque llovía) quedamos sorprendidos con este bohemio (checo) que entiende la guitarra y la música compuesta para ella de una manera muy diferente a la habitual, realmente canta con la guitarra. La primera parte íntegramente dedicada a clásicos del siglo XIX (románticos) la escuchamos en un guitarra romántica (nada mejor) de B. Kresse con un clavijero curvo y asimétrico debido a J.G. Stauffer (lutier vienés) que fue muy copiado. Este tipo de instrumento fue probablemente usado por J.K.Mertz, del que escuchamos las primeras 4 piezas y ya vimos que estábamos ante alguien que respira para cantar la pieza (a vece se le podía oír), que frasea, que consigue buenos volúmenes y magníficos apianamientos, que se mueve por todos los trastes con calidad y seguridad sacando esos timbres preciosos. Una selección de minuetos de P. Jiménez Abril de Tirado, otro de N. Paganini y la Rossiniana de M. Giuliani completaron la primera parte de 45 minutos. Casi todas estas piezas han sido interpretadas por todos los guitarristas, incluso grabado, y son un buen resumen de rasgueos, arpegios, estacatos, trémolos, armónicos, glisandos, etc, en definitiva de maestro del instrumento y Pavel es más que eso.

Pavel Steidl con guitarra romántica.

Una ligera confusión hizo que la gente pensara que se había acabado el concierto, se aclaró rápidamente y comenzamos la segunda parte, esta vez disfrutando con las obras de F. Moreno Torroba para guitarra, ahora ya con una clásica y actual, que la verdad, no sé decir si el instrumento era de Federico Sheppard (lutier americano, gran amigo de Pavel) que se encontraba en la sala. Los sonidos poderosos de esa guitarra en manos de Pavel dieron a las 5 piezas que interpretó, un toque y un sentido tan particular que parecía que fueran nuevas a mis oídos. De esas obras pasamos a música muy actual. Ophelia, una sonata encantada, de Phillip Houghton en cinco secciones que se interpretan seguidas; Pavel nos lo avisó: “era una pieza de sentimientos y muerte”, me recordaron sonidos muy del rock y del pop pero compuesto de otra manera, grandes sonoridades pero notas simples acompañadas de rasgueos, arpegios y una nota pedal muy constante como hilo conductor de la obra. Me gustó mucho. El punto final fue un homenaje creado por Pavel para Jana Obrovska, compositora compatriota fallecida. Entre las sorpresas en la interpretación estuvo el uso del “Canto diafónico” o “Canto de armónicos o de garganta” efecto de conseguir armónicos con la voz y que Pavel emitió mientras tocaba. Solo puedo decir que es de las piezas que hay que escuchar y dejarse llevar para recoger los sentimientos que te broten, el final de la pieza es un corazón dejando de latir (en mi interpretación).

Pavel Steidl con guitarra clásica.

Los aplausos lograron una propina que dedicó a Federico Sheppard, una “Zarabanda” de Cierwenka, segunda parte de la “Partita” encontrada en el manuscrito “Podebrady Jelinik”, autor del que no se sabe más, pero que es de una delicadeza maravillosa, máxime en las manos de Pavel. Esperemos que la asociación nos siga obsequiando con intérpretes tan excepcionales.

Pilar Martínez Taboada, Teresa Franco, José Antonio Arranz, José Luis Romanillos, Marian Harris, Federico Sheppard, Pavel Steidl y Ana Blasco.

Ciclo de conciertos de guitarra española José Luís Romanillos

19 de agosto de 2019. Ermita de San Roque.

Segundo concierto del ciclo de guitarra española en Sigüenza

Segundo concierto del ciclo con otro gran guitarrista. Empezó calentando con un “Rondó de Concierto” del francés N. Coste que sin saber el autor no sabría decir si era de Giulanni, de Sor o de Carcassi, la interpretación fue enérgica y de gran velocidad. Seguimos con una “Elegía” de J. K. Mertz, obra conmovedora, donde escuchamos buenas dinámicas y gran sentimiento del intérprete. Saltamos de siglo para escuchar seis piezas de la obra 24 preludios del guitarrista y compositor estadounidense Bryan Johanson, los elegidos por Michael resultaron muy diversos, alguno me resultó muy de Flores Chaviano, otro con carácter oriental, otro como si fuera de Mark Knopfler para el tema de una película, otro de aires irlandeses, la selección alternaba entre “lento” y “allegretto”, “adagio” y “allegretto” y nuevamente “lento” y “allegretto”, lo que me pareció un acierto, he vuelto a oír estas piezas en YouTube también por Michael y merece la pena escucharlas más veces detenidamente. Acabamos la primera parte con Cádiz y Mallorca de Isaac Albeniz, clásicas muy bien recibidas por el público que lo despidió con un largo aplauso.

La segunda parte no se ajustó al orden del programa de mano y empezamos por el final escuchando la “Sonatina Meridional” o “Sonata del Sur” del compositor mexicano M.M. Ponce, creada de la mano de Andrés Segovia pues él no era guitarrista; pieza muy de aire español en tres partes llenas de hermosísimos ecos, si cantan en las graves responden en las agudas, muy bonito, mostrando el juego de timbres tan variados de las distintas cuerdas. La siguiente pieza de Stephen Goss escrita para Michael me gustó mucho, muy íntima y tranquila. Y pasamos a escuchar la que debió ser la primera de la segunda parte, donde Michael unió a Falla con Turina como si fuera una sola pieza; así empezó por el Homenaje pour Le Tombeau de Claude Debussy que firmó M. de Falla siendo la única pieza para guitarra que compuso, una seriedad enorme con golpes sobre el puente a modo de campana doblando por su amigo; pero sin apenas acabar tan triste melodía entró primero en el “Fandanguillo” y realmente no se hizo muy raro, tiene sentido, y luego lo unió con la “Fantasía Sevillana” ambas de Turina, concluyendo el concierto. Llegaron los aplausos como salvas para premiar al guitarrista. Como propina escuchamos otra corta y pequeña joyita de Bryan Johanson. Y lo despedimos aplaudiendo de nuevo tras un recital diverso, intenso y de mucho recorrido que nos llevó a casi la hora y media con este gran guitarrista.

Seguimos atentos, el ciclo continuará los próximos 9 y 19 de agosto.

Michael Partington.

Ciclo de conciertos de guitarra española José Luís Romanillos

06 de agosto de 2019. Ermita de San Roque.

 

Elina Chekan y René Izquierdo: el dúo Exaudi actúa en Sigüenza

En el tercer concierto del ciclo hemos escuchado al dúo Exaudi, novedad dentro del ciclo, y a cada uno de los integrantes por separado. La primera parte los dos guitarristas, muy bien conjuntados, ofrecieron cuatro piezas empezando por una “Sonata” de D. Scarlatti muy agradable y resultona. Siguieron con un arreglo de J. Williams sobre “Tema y Variaciones” de un sexteto de J. Brahms, bonita pieza con algún momento espectacular. Y entramos en la música de C. Debussy con un arreglo estupendo sobre “La niña de los cabellos de lino”, pieza corta y preciosa. Acabaron con un clásico de Fernando Sor, el grandísimo guitarrista español, “Fantasía” Op. 54, donde las dos guitarras van perfectamente juntas y con los sonidos de cada una muy claros, música muy de ballet.

Elina Chekan

En la segunda parte escuchamos primero a Elina (bielorusa) con tres obras clásicas de Agustín Barrios Mangoré, técnicamente perfectas, y una obra de Galina Garielova o Gorelova (también bielorusa) llamada “Castillo de Mir” con mucho aire de “Castillos de España” de Moreno Torroba. Después René Izquierdo (cubano) arrancó con dos piezas fuera de programa, “Guajira a mi madre” del cubano José Antonio (Ñico) Rojas, preciosa, y “Madroños” de F. Moreno Torroba, que tanto le llegó en su día. “Junto al Generalife” de J. Rodrigo con mucho sentimiento dio paso a tres piezas cortas de Regino Sainz de la Maza, que para el guitarrista tiene sentido interpretarlas seguidas: “Rondeña”, “Petenera” y “Zapateado” una magnífica interpretación que dio paso a la última obra, “Canción y Danza” de A. Ruis-Pipo, una delicia. Y es que ante obras tan maravillosas, donde la guitarra luce todos sus colores y timbres, solo cabe rendirse y dejarse llevar. René transmitió sentimiento profundo gracias a una técnica muy depurada.

René Izquierdo

Este dúo de grandes guitarristas se formó hace ya siete años pues son colegas desde que cursaban un postgrado en la Universidad de Yale y ambos son profesores en la universidad de Wisconsin- Milwaukee. Hasta el momento el ciclo está resultando un repaso por grandes guitarristas profesores en distintas universidades de USA y Canadá, y creo que todos los que acudimos quedamos encantados. Con grandes aplausos despedimos al dúo al acabar pero no logramos propina.

Ciclo de conciertos de guitarra española José Luís Romanillos. 09 de agosto de 2019. Ermita de San Roque.

Seguimos atentos, el ciclo continuará el próximo 19 de agosto.

Excepcional velada de música portuguesa en El Albergue de Sigüenza

El Albergue de Sigüenza ha vuelto a acoger, el jueves primero de agosto en su encantador patio, una excepcional y cuidada velada musical - era de esperar viniendo programada por Sigüenz(A)rte, que nos ofrece siempre, desde hace ya algún tiempo, música en directo de altísima calidad. Fado y música portuguesa convocaba el cartel que llenó hasta la bandera el patio que lucía precioso, cuidado al detalle para la ocasión, y atendido magistralmente por los anfitriones y unos jóvenes camareros encantadores y profesionales.

Patricia Colaço, entrañable, dulce y divertida, abrió y condujo con una naturalidad y tranquilidad hipnóticas un repertorio variado y equibrado de fados clásicos (Maria Lisboa), canciones propias (fadinho ibérico) , lusofonia africana (sodade) y música portuguesa (uma casa portuguesa). Los arreglos e interpretación, preciosista y directa, de Raúl Chiocchio - a la guitarra de 7 cuerdas - y Sergio Menem - que alternó la guitarra portuguesa y el chelo - arroparon y sostuvieron la rotunda y bella voz - emoción pura - de Patrícia, que define el conjunto como música descalza. Descalza como se llaman su disco y su proyecto musical - música de andar con los pies desnudos por la arena dejando que los bañe el mar.

Patrícia implicó al público convirtiéndonos en su coro, y de paso enseñándonos un poquito de buen portugués, haciendo del concierto una auténtica experiencia para todos los asistentes que sin duda recordaron - o quizá descubrieron - que el fado - el destino - y la saudade - la añoranza-- también hacen brotar, en ocasiones, la semilla de la alegría.

Al final Mari y Nines, agradecidas, anunciaron que estas veladas musicales veraniegas en ese patio tan especial buscan instaurarse en tradición. Muy agradecidos a ellas - y a todos los que lo hicieron posible (Sigüenz(A)rte y el Albergue de Sigüenza y al sonido impecable de Fernando Álvarez) - , que así sea, muchas veces y por mucho tiempo. Yo haré lo posible por estar ahí.