La biorregión como unidad de intervención territorial

“Nuestra concepción de la eco- o biorregión no descansa sobre la raza y la sangre sino sobre la adhesión vivida o elegida a un lugar de vida” (Serge Latouche, Hacia una sociedad de la abundancia frugal, 2011).

La idea de Lugar implica la existencia de límites, de barreras-membranas, que otorgan identidad propia al espacio que acotan, una identidad que se construye a partir el dentro y del afuera y de las relaciones dialécticas entre ambos. Todas las construcciones culturales en torno a las cuales ha girado la historia de la humanidad, y todos los términos a los que han dado lugar, empezando por la propia idea de país, originariamente sinónimo de campo, giran en torno a esta constatación.

Vista de la ciudad portuaria de Gerni desde el Castillo de San Heraclio, en la Sierra de Kirenia, en la Isla de Chipre (Ilustración de Jala Makhzoumi, pag 221 de la obra Ecological Landscape Design & Planning)

En continuidad con este afán ancestral, la búsqueda del espacio óptimo para la pervivencia del asentamiento o la ciudad ha sido una constante desde la aparición del urbanismo y en particular la idea de la región como unidad autosuficiente está muy presente en las reflexiones de aquellos pioneros del urbanismo más próximos al paradigma socialista.

De forma particular, las reflexiones de Eliseo Reclús (1830-1905) y de Piotr Kropotkin (1842-1921) giran en torno a esa búsqueda, que posee además un fuerte componente político ligado al ideal democrático radical de la autogestión. Sin embargo, al contrario que en las reflexiones teóricas de los representantes de otras ramas del socialismo, la atención a la geografía y a la agricultura propia del anarquismo, conducirá estas reflexiones indefectiblemente por el camino de la planificación territorial en la forma de propuestas muy concretas para el reequilibrio entre industria, artesanía, agricultura y urbanidad.

Las reflexiones del escocés Patrick Geddes (1854-1932), el padre de la planificación regional son herederas directas de estas propuestas, que figuras como Benton Mac Kaye (1879-1975) y, sobre todo, Lewis Mumford (1895-1990) a su vez retoman, desarrollan y sistematizan. Ya en los capítulos centrales de su obra La cultura de las ciudades, publicada por primera vez en 1938,Mumford expone en detalle su concepción del regionalismo, haciendo hincapié en lo que denomina sus postulados básicos, en los que territorio, geografía y política aparecen como inextricables:

Las poblaciones humanas han tendido a unificarse.

El locus de las comunidades humanas es la región.

Los límites entre las regiones no son precisos.

Las instituciones cambian, las realidades geográficas permanecen.

No hay normas estatales o administrativas sagradas o inalterables.

La idea de biorregión, a su vez, constituye la traducción explícita de estos postulados al marco del paradigma ecológico. Puede decirse que se trata de algún modo de un cierre de círculo, pues dichos postulados, a su vez, estaban en el origen de la construcción del propio paradigma.

En este proceso de traducción, por otra parte, en tiempos recientes ha jugado un papel importante el marco teórico de la ecología del paisaje de R.T.T Forman (n 1935), con su énfasis en la relación entre estructura, función y cambio como elementos básicos para abordar desde la perspectiva ecológica las dinámicas de transformación del territorio/paisaje y el impacto en las mismas de las actividades humanas.

Si atendemos a todas a estas aproximaciones, el concepto de biorregión como ámbito ecofuncional aparece como un marco idóneo de reflexión de cara a la intervención, desde el momento en que exige tratar en el mismo plano los procesos ecológicos y los antrópicos, contribuyendo a poner en evidencia las áreas de conflicto y oportunidad dentro de un área acotada en términos biogeográficos.

Por otra parte, sería un error operar con un concepto de biorregión simplificado e idealizado que no tuviera en cuenta en toda su complejidad el modo en que las escalas micro, meso y macro se interrelacionan en el escenario global de un planeta urbano. En este sentido, el concepto de huella ecológica constituye un buen marco de referencia para entender el alcance en cuanto a magnitud y distancia y en cuanto a impacto ecológico de la compleja red rizomática de usos antrópicos que caracteriza cualquier sistema urbano, ayudando a identificar en cada caso qué flujos energéticos y materiales pueden reorientarse plausiblemente hacia la escala local y cuáles han de permanecer en la escala global. Esta identificación es la que puede ayudar a planificar con criterios de ecoeficiencia las relaciones entre biorregiones a la escala global.

Entre todas los componentes de la tupida red de usos antrópicos, el sistema alimentario juega un papel clave en el mantenimiento de los sistemas urbano y, por tanto, constituye un buen marco a partir del cual definir las biorregiones básicas en función de los criterios de autosuficiencia y soberanía alimentaria y de proximidad de las áreas de cultivo, articulando sinérgicamente en torno a estos criterios los que se refieren a las estrategias de renaturalización urbana, adaptación y mitigacion del cambio climático, calidad del espacio público, regeneración urbana y territorial e inserción de los sistemas urbanos locales en las redes globales.

Referencia:

FORMAN, Richard T.T (1995) Land Mosaics, Cambridge University Press, New York

GEDDES, Patrick. (1915) Ciudades en evolución, KRK Ediciones, Madrid, 2009

KROPOTKIN, Pedro (1893) Campos, fábricas y talleres, Descontrol, Madrid, 2015 [Campos, fábricas y talleres, Zero, Madrid, 1972]

LATOUCHE, Serge (2011) Vers une societé de l'abondance frugal, Fayard, Paris

MAC KAYE, Benton (1928) The new exploration. A philosophy of regional planning, The Appalachian Trail Conference, & The University of Illinois Press,1990

MAKHZOUMI, Jala & Gloria Pungetti (1999) Ecological Landscape Design & Planning, Taylor & Francis

MUMFORD, Lewis (1938, 1970) La cultura de las ciudades, Pepitas de Calabaza, Madrid, 2017

Este texto está extraído de la tesis doctoral (2019). La ciudad de las tres ecologías : elementos para la consolidación del paradigma ecológico en la planificación urbana y territorial = The city of the three ecologies : elements for the consolidation of the ecological paradigm in urban and territorial planning. Escuela Técnica Superior de Arquitectura (Universidad Politécnica de Madrid), pags 628 a 631.

Este texto se publicó en la web  GEA21 (www.gea21.com) y lo reproducimos en La Plazuela con la autorización de su autor Carlos Verdaguer Viana-Cárdenas.

 

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