Una forma de hacer política

 El ministro de industria, Sr. Soria, ha comparecido en el Congreso para someterse a preguntas de los diputados, y entre ellas la posición del gobierno sobre el fraking.

Hablando de este procedimiento de explotación de gas natural, caracterizado por su negativa y enorme repercusión ambiental, el Sr. ministro devolvió la pregunta planteando que dado el déficit de petróleo y gas natural en los países de Europa occidental, ¿pueden estos países permitirse el lujo de no explotar los yacimientos de gas de pizarra? Se contesta: por tanto hay que poner en explotación este tipo de formaciones. Esta iniciativa llevará a llenar las zonas afectadas de venenos que ya han demostrado su agresividad, y emitir gases combustibles y explosivos que han producido accidentes.


Apoyaba su argumentación en la experiencia de EE UU en la explotación de este tipo de hidrocarburos; la comparación con esta nación no deja de ser curiosa ya que en su día a día preparan agresiones al resto del mundo y por ello, su planteamiento energético no puede ser comparable con la de una nación que quiere vivir en paz.


Más evidente, en este caso, es mirar a Alemania que en este tipo de minerales conserva una posición que puede catalogarse de desinteresada: cuando se ha dejado el mando de España a Alemania se le podría imitar en este sentido.

Por supuesto, la dependencia energética es un grave inconveniente; pero no es el único problema que plantea la necesidad de energía; mencionaré otros tan graves como el que el Sr. ministro apunta: las consecuencias ambientales, el fin de los combustibles fósiles y su encarecimiento.


Las dos últimas cuestiones vienen de la mano; pueden fijarse límites a la duración del carbón, petróleo y gas, y al mismo tiempo calcular el ascenso de precios a medida que desaparezcan las reservas. Pero desear aumentar estas reservas y hacer uso de ellas es ignorar el problema fundamental que provocan: el cambio climático. Sequías e inundaciones son cada vez más graves, y los científicos pronostican que esta tendencia aumentará.


El problema que plantea la energía se resuelve recurriendo a las renovables, cuyo impacto ambiental es menor que el de las energías tradicionales, de efecto más local y generalmente reversible. El coste de las materias primas es nulo y son difícilmente monopolizables, pero este gobierno le puso coto en el RDL 1/2012 de 27 de enero, conocido como moratoria de las energías renovables.


Últimamente una acción ciudadana puso en conocimiento de la “Fiscalía contra la corrupción” la intima comunicación entre el gobierno (presidentes, ministros, secretarios de estado, …) y las empresas privadas: la salida de personajes como los nombrados son, en muchos casos, las consejerías de las empresas energéticas.

Escribir un comentario
Para hacer un comentario escribe tu nombre y correo elecrónico (este último no se mostrará publicamente). No se pueden incluir enlaces dentro de los comentarios. El mensaje no aparecerá inmediatamente sino después de su aprobación por parte del administrador con objeto de evitar el spam

Back to Top