Fray Francisco de Sigüenza, maestro bordador en Guadalupe

El Monasterio de Guadalupe alberga un importante patrimonio en bordados, según define Floriano Cumbreño «el bordado es toda labor de aguja, en la cual, sobre un tejido o materia de fondo penetrable se aplica una decoración». Los orígenes de tan excelente colección se remontan al año 1389, cuando Guadalupe se convierte en priorato secular bajo la tutela de la Orden de San Jerónimo. En el Museo de Bordados del monasterio sito en el antiguo refectorio de los monjes se pueden admirar los mejores exponentes en bordados de España.

En el siglo XVII se continua la ingente actividad bordadora en el monasterio, con una notable influencia toledana muy bien reflejada por los trabajos de fray Francisco de Sigüenza, quien ingresa en el monasterio en 1612 y del que se conservan obras como el Frontal de San Jerónimo, también denominado Frontal Rico, otros artistas que destacaron junto a Sigüenza fueron Juan Sánchez, Juan de Tosa y Andrés Ibañez pero, ¿quién era este maestro bordador?

Era costumbre muy arraigada en la Orden de San Jerónimo renunciar a los apellidos paterno y materno, adoptando el de la localidad de nacimiento, como también hizo, en su día, fray José de Sigüenza, por ello, se puede afirmar sin temor a equivocarnos que fray Francisco nació en la ciudad de Sigüenza, sin embargo, de su genealogía nada he podido encontrar, ojalá suceda lo mismo que ocurrió con fray José de quien conocimos su genealogía en el año 1975 gracias a la aparición de su proceso inquisitorial, quizás algún día se encuentren documentos que nos lleven a conocer la genealogía de fray Francisco.

Transcribo los datos que nos facilita el padre franciscano fray Germán Rubio en su obra “Historia de Nuestra Señora de Guadalupe”:

Comenzó el siglo XVII con muy hermosas obras en el bordado, las cuales fueron dirigidas por el insigne bordador Fray Francisco de Sigüenza. Había nacido Fray Francisco el año 1538 (error tipográfico, nació el año 1583) probablemente en la ciudad de Sigüenza, tomando el hábito en esta Santa Casa el año de 1612, a los 29 años de edad, siendo ya bordador de oficio; ignoramos donde lo había aprendido”

Se encontraban talleres de bordado en este siglo, entre otros, en la iglesia de Valdeaveruelo, Alcalá de Henares y Sigüenza, según Floriano Cumbreño.

Fue varón piadosísimo, como nos dice su necrología, pasándose todas las noches en oración, desde las once hasta que apuntaba el día. Luego añade «se iba a su obrador; era gran bordador, donde trabajaba hasta que se le acababa la luz del día». Su muerte acaeció el día 6 de enero de 1663. Obras suyas son, o al menos hechas bajo su dirección «un sitial o dosel grande para cuando celebra el prelado, …todo bordado con ángeles y una jarra en medio, con sus cenefas y flueco de oro, que vale 1.700 ducados», como se lee en las mejoras hechas por el P. La Serena (1615-1618); los frontales bordados sobre raso blanco en oro, plata y sedas, algunos de los cuales todavía existen, aunque muy pasados y maltrechos, además muchas franjas de casullas y capas, muy difíciles de identificar entre las que aún existen.

Pero, la obra capital de Fray Francisco de Sigüenza fue la ejecución del bellísimo frontal de San Gerónimo, una de las piezas más hermosas de la colección de bordados guadalupenses. Sus historias fueron bordadas en Toledo por autor desconocido, habiéndole pagado por su hechura la suma de 52.904 maravedís; todo lo demás se trabajó en la bordaduría en la Santa Casa, por los años de 1628 – 1630. Fue tenida esta pieza en tanta estima, que siempre, y aún a pesar del enriquecimiento hecho en el frontal de Nuestra Señora (1679-89), se la conoció en los inventarios como del «frontal rico».

Fray Francisco murió el año de 1663, dejando tras de sí gran fama de artista y mayor aún de hombre austero y muy exacto cumplidor de los deberes de su estado”

Esta obra bordada por fray Francisco es considerada la mejor del siglo XVII y uno de los mejores bordados del museo, en la imagen que se acompaña mostramos un detalle del frontal de San Jerónimo. Una amplia descripción del Frontal Rico de San Jerónimo la encontramos en la obra de Floriano Cumbreño El bordado, que así describe la parte dedicada a San Jerónimo:

“…Dentro de la cartela, San Gerónimo figura estar en amplia habitación, con vestiduras cardenalicias, sentado en gran sillón, ante una mesa cubierta con un tapete blanco y sobre la que hay un Cristo, un libro abierto y un tintero. A los pies del Santo, echado en el suelo, está el león. Por la izquierda, volando sobre nubes y tocando larga trompeta de oro, irrumpe en la estancia un ángel. En la pared del fondo el capelo cardenalicio pende de un clavo y en un sencillo estante están un libro cerrado y una calavera. El Santo, ante el estrepito que figura producir el ángel con su entrada, se vuelve suspendiendo su escritura…”

Fray Francisco de Sigüenza, extraordinario maestro bordador, nacido con seguridad en Sigüenza, de cuya genealogía nada hay o no he sido capaz de encontrarla, quizás, algún día, entre archivos y legajos se pueda obtener algún dato que nos aporte algo más sobre su nacimiento y aprendizaje en este maravilloso arte del bordado lgunos fray Francisco de Sigüenza comparten nombre con nuestro bordador, no nos causen confusión.


Detalle del Frontal de San Jerónimo

 

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