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Salud

Primeros auxilios: mareo, lipotimia y síncope

Mareo, lipotimia o síncope son conceptos utilizados coloquialmente para definir situaciones de inestabilidad o pérdida de conciencia. Usted puede utilizar el que quiera, pues lo que de verdad importa es la forma en que se presentan, su tiempo de duración y los signos o síntomas que les acompañan. Pero vamos a aclarar un poco su significado:

El mareo es una sensación de inestabilidad de nuestra conciencia, que en ocasiones puede acompañarse de molestias en el estómago, náuseas o vómitos, perdida del equilibrio o sensación de que las cosas dan vuelta a nuestro alrededor; siendo el individuo consciente en todo momento de lo que le está ocurriendo. Suele producirse como consecuencia de una disminución puntual del flujo de sangre al cerebro. Aunque las causas del mareo suelen ser de poca importancia (viajar en coche, calor, estrés, ayuno prolongado, etc.), también puede ser el síntoma de la existencia de patologías severas (anemia, diabetes, cardiopatías, tumores etc.), por lo que si se repiten o son persistentes deberá informar siempre a su médico.

La lipotimia es una pérdida de conciencia pasajera debida a una disminución del flujo sanguíneo al cerebro, la persona “nota” que no se encuentra bien o que va a desmayarse. Se recupera en unos segundos y suele producirse por dolor, estrés, ansiedad, impresión, emociones, calor excesivo, etc. Si el individuo se acuesta en posición horizontal el mareo se interrumpe, pero si permanece de pie o sentado se desvanece durante unos segundos o unos minutos. Al pasar a posición horizontal, ya sea porque se ha caído o porque ha sido tumbado por un auxiliador, se restaura el flujo sanguíneo al cerebro y generalmente recupera el nivel de conciencia en escasos segundos.

El síncope es la pérdida de conciencia que se produce de forma brusca, la persona cae al suelo de repente sin darse cuenta y tarda varios minutos en recuperarse. Cuanto más tiempo dure la pérdida de conciencia más grave puede ser el pronóstico, pudiendo deberse a problemas cardiacos, neurológicos o metabólicos que habrá que estudiar y siempre son una emergencia médica.

Lo PRIMERO que debemos hacer:

• Ante una situación sospechosa de que se vaya a producir una lipotimia o cuando ya se haya producido, ayude al sujeto a tenderse y levántele las piernas por encima del nivel del corazón unos 45 grados.

• Una vez recuperado, evite que la persona se levante rápidamente, ya que se puede precipitar otro nuevo episodio; intente que se incorpore poco a poco.

• Evite que se agolpe la gente a su alrededor, por bien intencionados que sean.

• Si no hay sitio para tenderle, ayúdele a inclinarse hacia delante y colóquele la cabeza entre las rodillas, el tórax o la cintura.

• Si se encuentra en un sitio cerrado, abra la ventana. Si está al aire libre, retírelo del sol o de las inclemencias meteorológicas.

• Si no recupera la conciencia pero respira, póngale la cabeza de lado para evitar que la lengua caiga y pueda obstruir la vía aérea, o para evitar la aspiración del posible vómito. Seguidamente pida asistencia sanitaria al 112 comunicando que está inconsciente.

• Si no recupera el conocimiento y no respira debemos alertar al 112 y comenzar maniobras de reanimación cardiopulmonar inmediatamente. Siempre comuniquen el lugar dónde se encuentran y cómo localizarles.

Lo que NUNCA debemos hacer:

• Dar de beber o comer si no ha recuperado completamente la conciencia.

• Dejar sola a la persona que se encuentra mareado o ha perdido la conciencia.

• Permitir que conduzca un vehículo si no estamos muy seguros que se encuentra totalmente recuperado. Es posible que vuelva a repetirse y ya no habrá quien pueda ayudarle.

Traslado al Centro Médico o pedir ayuda al 112 si:

• Se cayó desde altura o se golpeó fuertemente en la cabeza.

• Si no recuperó el conocimiento rápidamente en un par de minutos.

• Si se encuentra lesionado o sangrando.

• Si está embarazada o tiene alguna enfermedad importante.

• Si el paciente es diabético, hay que comprobar los valores de la glucemia.

• Si el individuo siente palpitaciones, presión o molestias en el pecho.

• Si tiene problemas para mover algún miembro, dificultad para hablar o trastornos visuales.

• Presenta convulsiones, trauma lingual o pérdida del control urinario/fecal.

Si la persona conoce las situaciones que le causan los desmayos, debe evitarlas o controlarlas siempre que le sea posible (sitios cerrados, ayuno prolongado, ansiedad, etc.). También se deben evitar los cambios súbitos en la postura, levantándose de forma lenta y gradual desde una posición de sentado o acostado. Si alguna vez se ha desmayado cuando le realizan un análisis de sangre, la próxima vez informe a la enfermera para que le realice el procedimiento acostado en la camilla, evitando así una situación desagradable y aparatosa. Próximo mes: convulsiones.

¡Recuerde levantarle las piernas!