Este año la III edición de la Semana de La Música en Sigüenza se adelantó una semana, al parecer no se pudo incluir este maravilloso concierto dentro de la agenda de la propia semana.
El título de este concierto se refiere a las cuerdas de la guitarra y proviene de un poema de F. García Lorca que dice: En la redonda encrucijada, seis doncellas bailan, tres de carne y tres de plata, los sueños de ayer las buscan, pero las tiene abrazadas, un Polifemo de oro. ¡La guitarra! La sensibilidad de la guitarrista Silvia Nogales Barrios encontró en su prima, la actriz Esther Acevedo, la compañera perfecta para escenificar los textos y generar la esencia del programa presentado, la guitarra en homenaje a Juan Ramón Jiménez. La “Elegía de marzo” de Angelo Gilardino fue el arranque perfecto, la guitarra convertida en fuente que gotea notas mientras escuchamos la cuidada voz: Tu acompañas mi llanto, marzo triste con tu agua, Jardín …. Nos dejó inmersos en la escena sin poder movernos, atrapados ante el escenario minimalista con la guitarrista a un lado y tras ella la proyección de las ilustraciones de Laura Ferreiro. Escuchamos después los “Preludios Epigramáticos” del gran Leo Brouwer, elogio a Miguel Hernández, amigo de Juan Ramón, con solo el sonido de la guitarra preparándonos a modo de transición. Pasamos a obras de otro amigo del poeta, Manuel de Falla, con transcripciones para guitarra del gran Miguel Llobet y escuchamos “El romance del Pescador” con música del ballet del Amor Brujo, para acabar con una contundente interpretación en la guitarra de la Canción del Fuego Fatuo. Hasta aquí lo que fue un poco primera parte, pues no hubo descanso, y entramos de lleno en el plato fuerte del programa: Platero y Yo, un primer pasaje “Paseo” que inspiró a E. Sainz de la Maza poniéndole música, y luego ya en la magia de la opus 190 obra de M. Castelnuovo-Tedesco, otro gran guitarrista, inspirado por esta misma obra. La escenificación perfecta de Esther, su declamación, su sincronización con el recorrido de la guitarra (nada fácil), nos hizo gozar de esa prosa poética sumada a tan deliciosa música.
Tanto Silvia en su guitarra como la actuación de Esther nos transportaron a esos paraísos donde te quedarías y que cuando se acaba nos sabe a poco, querríamos más, mucho más. Aplausos, aplausos y más aplausos. El público salimos con una sensación de bienestar y elevación deliciosa. Lamentablemente mucha gente se perdió este conciertazo al no haber acabado el también estupendo concierto del grupo Spanish Brass en la I. de San Pedro, del que me fui sin escuchar la última pieza.
Las artistas con Marian Harris y José Luis Romanillos en El Pósito
Esperemos que, con suerte Silvia y Esther puedan acudir de nuevo y sumergirnos en su magia, con su programa sobre el Quijote o cualquier otro que quieran ofrecernos. Muchas gracias a ambas artistas y a la Asociación de Romanillos-Harris por tan hermoso programa.
“Las Seis Doncellas”. Silvia Nogales y Esther Acevedo
Asociación de violería y organología Romanillos-Harris
III SEMANA DE LA MÚSICA EN SIGÜENZA
11de noviembre de 2017