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Opinión

Fracking: la explotación de gas pizarra

croquisEl gas natural es un producto que se origina en sedimentos formados, en origen, por una asociación de materias orgánicas mezcladas con materias minerales; las materias orgánicas fermentan dando lugar al gas combustible.

El gas está contenido en los poros de la roca a la que han dado lugar las materias minerales originales. Se presentan dos casos. En uno de ellos, los poros están comunicados entre sí: el gas tiene movilidad dentro de la roca hasta el punto de que la abandona y se aloja en rocas por encima de aquella.

En el otro, los poros están incomunicados, por lo que el gas no tiene movilidad y queda enclaustrado. En el primer caso, si se efectúa una perforación en la roca que contiene el gas fluirá hasta el pozo de donde podrá ser extraído; en el segundo, habrá que comunicar los poros entre si para darle movilidad al gas y poderlo beneficiar. Un yacimiento del primero de los tipos se llama convencional.

Es evidente que se obtendrá mayor rentabilidad de un yacimiento no convencional cuanto más progrese la comunicación de los poros y por tanto la destrucción de la roca que lo contiene. Para esta labor se recurre a hacer pozos de acuerdo con la figura adjunta.

En estos pozos, perforados desde la superficie, se van aislando las diversas formaciones de interés que atraviesen (por ejemplo acuíferos) y en un momento se curvan para situarse en el centro de la capa a explotar; en este punto el diámetro de la perforación es del orden de 170 mm.

En el tramo horizontal, mediante pequeños explosivos, se perfora la tubería y la zona de la roca que está en contacto con ella obteniendo una primera fracturación de la pizarra; a raíz de esta maniobra se comunican unas enormes presiones mediante agua cargada de sólidos y reactivos; el más importante de ellos es una arena, natural o artificial, que tiene como misión el introducirse en las grietas que vaya creando la presión para mantener éstas abiertas.

Los reactivos son de diversa índole como desincrustantes, limpiadores, biocidas, … contándose unos 600 productos químicos; estos productos se mantienen desconocidos para el público y para la administración, ya que se consideran secretos industriales.

Sin embargo se han llegado a conocer unos 100 de ellos con la característica de que muchos son nocivos para el medio, la salud humana, la vida animal…

La cantidad de agua consumida en cada pozo es por término medio del orden de 18 000 m3 y el conjunto de aditivos se puede suponer que está en 350 m3. Dada la densidad de los pozos (del orden de 18 por km2) es de temer que el consumo de agua, en el centro de España, sea insostenible; en cuanto a los aditivos, los hay cancerígenos, venenos acumulativos, tóxicos directos, sustancias mutagénicas, … De los 100 citados, sólo 10 están en la relación Reach, de sustancias aprobadas por la U.E. para su empleo en labores de este tipo.

Las sustancias se trasportan a la boca del pozo con los riesgos correspondientes, y son devueltas en un 50 %  por el pozo al cesar la fase de presión; han de ser tratadas como productos tóxicos y peligrosos y su volumen asusta: no debe haber capacidad en la nación para tratar esta cantidad de venenos. El otro 50 % queda en el terreno y puede llegar a la superficie con emanaciones del metano que compone el gas natural; estas emanaciones han llegado a tuberías de distribución de agua para los hogares, dando lugar a “agua combustible” y a accidentes. Por su parte los productos químicos han dado lugar a concentraciones letales.

Se calcula que cada pozo necesitará del orden de 4 800 viajes de camión, lo cual por si solo representa una carga local muy considerable.

Otra consecuencia es el destrozo de una capa en el subsuelo, capa que tiene un papel en el equilibrio mecánico-geológico de la zona; roto este equilibrio pueden sucederse movimientos sísmicos, semejantes a los ocasionados en el delta del Ebro por las maniobras realizadas para el llenado de gas del antiguo pozo de petróleo; ese efecto se ha comprobado en campos de fracking.

Como conclusión es necesario decir que desde un punto de vista socio-ambiental el fracking es una maldición para el lugar en el que caiga: no tiene más utilidad que el negocio de las petroleras … y el abandono de fuentes energéticas más convenientes para la humanidad.