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El Secreto

Mejor a pie que en metro

Visité nuestra Catedral el pasado agosto con la empresa turística que la explota ahora, pagué religiosamente la entrada de 6 euros e intenté escuchar completos los prolijos textos de la audioguía y, de entre las varias cosas inexactas que comentan (fechan en el siglo XIV el sepulcro del Doncel), me llamó la atención una cuestión que aprovecho para ilustrar un tema perteneciente a la Historia de la Ciencia.

El telefonillo que te prestan “gratis” decía que su claustro fue construido en el siglo XVI bajo el obispado de D. Bernardino López de Carbajal (que ocupó la silla episcopal entre 1495 y 1511). Más adelante nos cuenta que las pandas del mismo tienen 40 metros, “rememorando los cuarenta años de exilio del pueblo de Israel” o “los cuarenta días con sus noches que pasó Jesús en el desierto”.

Cuadrado inciso en la fachada oriental de la Iglesia de Santiago de Villena (Alicante). El lado vertical mide media Vara Castellana (un codo), el horizontal media Vara Valenciana. Información proporcionada por Laura Hernández Alcaraz. Fotografía del autor.

El sistema métrico clásico, utilizado en todo el Mediterráneo desde los sumerios hasta el siglo XIX, partía de un modelo básico, que tras la caída del Imperio Romano fue evolucionando de forma independiente de un lugar a otro creando una auténtica pesadilla para los arqueólogos. La unidad raíz del sistema era el Pie (un poco menos de 30 cm). Con uno y medio de ellos se tenía un Codo, con 3 una Vara y con 5 un Paso, y para los griegos 12 Varas constituían un Estadal. Los romanos, dando 2000 Pasos, recorrían una Milla romana; y con 8 Millas, un Estadio romano. Las unidades menores se establecían por divisiones enteras en base 12: un Pie se dividía en 12 Pulgadas, una pulgada en 12 Líneas, que a su vez contenían 12 Puntos.

Este sistema podría ser la interpretación más sencilla de la sentencia de Protágoras: El Hombre es la medida de todas las cosas.

El sistema clásico de medidas podría ser la interpretación más sencilla de la sentencia de Protágoras: El Hombre es la medida de todas las cosas.

En cada ciudad o región el sistema se establecía definiendo un Pie base (unas veces el de un rey o señor, otras por conveniencia o tradición) y las escalas básicas (las Varas eran normalmente de 3 Pies, pero también existió alguna de 4). La mayor parte del sistema métrico antiguo se basaba en el 12 o sus divisores, el 3 y el 4; aunque paradójicamente convivía con el de numeración basado en el 10 (recordemos la numeración romana: X, XX, XXX…). El sistema docenal era muy útil para dividir y repartir, el decimal para contar.

En la época de don Bernardino las unidades habituales en España eran las Varas, cada una diferente en cada ciudad importante; así, había una Vara de Burgos, dos Varas distintas de Toledo, una Vara de Valencia… normalmente de 3 Pies. Existía tal diferencia de tamaños, dimensiones y escalados que era imposible entenderse en el comercio, la legislación, las herencias, los registros estatales, la ingeniería, la arquitectura…

La Vara de Burgos llegó a ser oficial en todo el Imperio Español desde 1568, cuando la adoptó Felipe II, tras un estudio elaborado por el arquitecto y matemático Juan de Herrera.

La introducción del Sistema Métrico Decimal fue uno de los grandes hitos científicos y sociales de la historia de la humanidad que costó años de explicación sosegada, mucho más complicado que el cambio de la peseta por el euro. El metro no se basaba en ningún elemento humano (su primera definición estaba basada en el planeta, ¿quién no se acuerda de aquello de “la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre”?). Y lo más difícil de todo; las unidades no eran enteras y fracciones, sino decimales con comas; por ejemplo, lo que antes eran 2 pies, 3 pulgadas y cuarto, se convertía en 63,273 cm. Un cambio tan radical como este solo se pudo introducir gradualmente con una decidida acción estatal y a través de varias generaciones de maestros de escuela.

El metro no se definió hasta el año 1791 por la Asamblea Nacional, en plena Revolución Francesa y este junto al kilogramo fueron la base del Sistema Métrico Decimal. En España no fue oficial hasta el 19 de julio de 1849 y obligatorio desde el 1 de enero de 1859.

En cada lugar, y a veces en cada edificio arqueológico, hay que estudiar cuál es el sistema de medida utilizado en esa época y territorio. En el trazado del Claustro de la Catedral de Sigüenza en el siglo XVI se utilizaría alguna de estas Varas, si fuera la de Burgos (83,5905 cm), esos aproximadamente 40 m serían 48 Varas Castellanas, es decir, 4 x 12 Varas, o bien 4 Estadales. No sabemos qué Vara emplearon, pero estamos seguros de que metros no utilizaron. Por tanto, la coincidencia de que sus dimensiones sean 40 metros no tiene ningún significado religioso, ni espiritual, ni histórico… Óscar, ¡vuelve!

Para saber más: charlas de Luis Castaño Sánchez.