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Entrevista

Entrevista a Pedro Moreno, fundador de una empresa familiar seguntina de éxito

La empresa seguntina Pedro Moreno e Hijos fue reconocida como el mejor despacho en la “gestión global de negocio” en el año 2018 en la Convención Nacional de los Territorios de la Territorial Centro (Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Canarias) de AXA que se  celebró el pasado 17 de enero en su sede nacional de Madrid. 

AXA es una multinacional de origen francés, surgida de la agrupación de muchas mutuas de aquel país que llegó a España mediante la absorción de otras empresas del ramo. El grupo AXA se alza por décima vez consecutiva con el primer puesto en el ranking de primera marca de seguros del mundo.
Por su parte, Pedro Moreno e Hijos, desde sus inicios está asociada a este grupo empresarial y trabaja en exclusiva para él.

Pedro Moreno e Hijos recibe el reconocimiento por parte de AXA

Pedro Moreno, que va a cumplir los 77 años, el fundador de la empresa, habla de sus comienzos, su realidad actual y de sus proyectos.
En primer lugar, le preguntamos la razón de ese reconocimiento a la mejor agencia territorial a una empresa situada en un lugar tan pequeño como Sigüenza. Responde que la empresa lleva 60 años trabajando y que el secreto es “trabajar, trabajar, trabajar, y dar un servicio de calidad”. “Tenemos asegurados a nietos de mis primeros clientes cuando empecé en los años 60”, dice. Otra cosa que quiere recalcar es que, en su negocio, no hay que esperar a que vengan los clientes a la oficina sino que hay que ir a buscarlos. “Es un trabajo lento pero en el que tienes que estar siempre activo”, y añade como ejemplo: “Yo he estado esta mañana en Alcobendas, en Algete y en Ajalvir visitando naves”.

La empresa se dedica a dos actividades distintas que se complementan, la de los seguros y la de gestoria. “Hay asesorías grandes que no venden seguros, y compañías también grandes, que no tienen asesoría. Nosotros abarcamos ambos campos. Con los seguros y con la asesoría solamente no podríamos vivir pero con la fusión de estas dos actividades repartimos gastos”.

Pedro afirma que su crecimiento está en la atención a las pequeñas empresas ya que las multinacionales tienen sus propios departamentos. “Aunque tenemos como clientes desde empresas fuertes como Quicesa, una empresa de Guadalajara que se dedica a productos de agua, hasta particulares con el seguro hogar, pero lo que nos hace crecer son las pymes, lo que sostiene España”.

Sobre la evolución del negocio afirma que ha cambiado mucho a lo largo de los años: “Cuando empecé a trabajar lo más importante era sacar las licencias de caza, los permisos de armas, las matrículas de vehículos, gestiones que ya no hacemos porque las facilita la administración. Antes había muy poco del tema fiscal, antes del año 1977 no había declaración de renta, había otro tipo de impuestos, entonces se llevaba la contabilidad de empresas y las nóminas, mientras que ahora vivimos en gran medida del aspecto fiscal”.

No tiene antecesores comerciales en su familia. “Mi padre al terminar la guerra se instaló en 1942 en su pueblo, Sigüenza, y estuvo trabajando primero en una cantera para sacar piedra y luego en una fábrica de elásticos”. Existía aquel entonces una fábrica de elásticos en Sigüenza, hacía tiradores de persianas y cosas por el estilo. Incluso durante un tiempo su padre trabajó como conserje en las Escuelas, sin cobrar, por la vivienda. Así eran aquellos tiempos. Pedro no hizo ninguna carrera, pero su padre se preocupó de preparar a sus hijos para la vida, a su manera. “Tras estudiar yo y mi hermano gemelo Carlos en las Escuelas Primarias de Sigüenza mi padre pagaba 50 pesetas para que nos dieran clases de matemáticas y de escribir a máquina”. Por aquel tiempo esa formación permitía colocarse en cualquier sitio: “Yo empecé a trabajar el seguro con 14 años, entonces la ley lo autorizaba. Empecé con un particular, Javier Martínez, que llevaba una gestoría, y en 1969 monté con él una sociedad. Al fallecer este en 2003, me hice cargo de la sociedad”.

Sus dos hijos y su hija, ya en sintonía con los nuevos tiempos, sí que hicieron una carrera, aunque Pedro es de la opinión de que quizá haya demasiados licenciados en el país y pocos técnicos.

Al margen de su trayectoria empresarial, Pedro Moreno siempre se ha involucrado en las actividades de Sigüenza y su comarca. Fue concejal en la época de UCD con Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo y Diputado provincial. Gran aficionado a la caza, es cofundador, junto a su hermano, de la sociedad de cazadores seguntina. También es cofundador de la Asociación de Empresarios Seguntinos (AES) con Enrique Pleite. Ahora el presidente de AES es su hijo Jesús. Otra de sus actividades de las que muestra satisfecho es su afición a la horticultura, de hecho trabaja una de las pocas huertas en activo que quedan en Sigüenza.

De izquierda a derecha. Jesús, Roberto, Belén y Pedro Moreno.

Preguntamos sobre el comienzo de la expansión de la empresa. “Mis tres hijos se familiarizaron con la actividad, los tres estudiaron carreras relacionadas, Roberto estudió Derecho, Belén, Empresariales y Jesús, Económicas. Se incorporaron a la empresa en 2003 y entonces empezó la expansión, trasladamos la oficina de Sigüenza al lugar donde estamos y abrimos la de Alovera en 2005 y la oficina de Guadalajara en 2006. Ahora los gerentes son ellos”.

La crisis, como a todos, afectó a la empresa a partir de 2009 y tuvieron años malos hasta 2013, sin embargo no bajó el número de contratos sino que bajaron los precios. “Bajó la prima media, las compañías afrontaron la crisis absorbiéndose unas a otras, despidiendo a la mitad de los empleados, nosotros no tuvimos que hacer ningún ajuste de plantilla”.

Junto a su fundador, Pedro Moreno, ahora dirigen la empresa sus tres hijos: Roberto, Belén y Jesús. Los dos primeros trabajan en la oficina de Sigüenza y el tercero en la de Guadalajara. En la oficina de Sigüenza, además de ellos, tienen ocho empleados. En la de Guadalajara, cuatro, y uno en Molina (la oficina existe desde 1972) y otro en Alovera.

En cuanto a porcentajes, Pedro nos muestra estudios que indican que “en Sigüenza tenemos en el campo de seguros una gran penetración de un 26%, en Molina un 8% que no está mal teniendo en cuenta que allí solo tenemos un 10% del negocio.” También tienen en la provincia de Madrid de un 10 a un 15% de su actividad comercial. Curiosamente en una provincia limítrofe como Soria muy cercana a Sigüenza tienen poca penetración, algo que achaca a que pertenece a otra comunidad y eso repercute en las gestiones y en las comunicaciones.

También la adaptación informática, uno de los fuertes de la empresa, ha cambiado el negocio. “Antes, todos los seguros se mandaban a Madrid y se encarga la central, ahora con los sistemas informáticos nosotros hacemos las pólizas y todos los trámites”. Tienen un informático “de la casa”: su hijo Jesús es economista, pero ha hecho muchos cursos informáticos y acaba de hacerse un master en esta materia. “Todas las oficinas están comunicadas, todo está informatizado”. El modelo y el desarrollo de la empresa ahora ya es objeto de estudios y Pedro Moreno nos muestra un estudio del Instituto Internacional Bravo Murillo de Canarias, del que su empresa es objeto. También, nos dice, “se estudia en Portugal y se va a estudiar en la Universidad Carlos III de Madrid”.

“Nosotros renovamos el 91% de los seguros, todos los años. Cae un 9% de los seguros cada año por diversas causas: fallecimiento, cese de negocio, venta de vehículo, etc. Entonces tenemos que hacer más de ese 9% cada año para compensar”, nos dice explicando su filosofía en el negocio: “No se puede parar, estoy convencido de que el que se para, muere. Hay que estar siempre en expansión”. Y refiriéndose al reconocimiento obtenido, añade: “Tenemos categoría dentro de la compañía y en todos los lados, si no estamos los primeros en la foto, dejamos de ser importantes”. Entre sus planes de futuro está el proyecto de montar una nueva oficina en Alcalá de Henares.

Todos los integrantes de la empresa.

Cuando le preguntamos, desde su visión dual como empresa gestora y de seguros, de qué vive Sigüenza, contesta bromeando que vive “de milagro”. Ya hablando en serio afirma que no hay un sector predominante, que hay un poco de todo, pocas empresas grandes, muchos autónomos, el sector de la hostelería, pequeñas empresas de construcción y algo, pero poco, del sector agrícola. “En este sector tenemos más clientes de Molina de Aragón y de la comarca de Atienza que de Sigüenza”.

Para terminar queremos saber que opina del futuro de su ciudad natal visto desde su sector. “Yo, como siempre he sido echado para adelante, no lo veo mal, lo que veo es que se le dan pocos alicientes a la gente joven para montar negocios”. Señala que faltan emprendedores en Sigüenza aunque eso, añade, también sucede en muchos otros pueblos.

Es escéptico con la fórmula de los actuales cursos para desempleados, cree que muchos de los que acuden a estos cursos lo que quieren es ganar 400 o 500 euros y no formarse. Añora la antigua formación: “Yo he vivido aquí la época de la Formación Profesional, aquellos si que eran cursos, de allí salieron fontaneros, electricistas y mucha gente que montó negocios, eran verdaderas escuelas de formación, y eso ha desaparecido”.

Coincide con muchos en que uno de los campos que hay que desarrollar más es el del turismo. “Yo he hecho muchos viajes por el mundo y ves cómo te organizan un viaje de varias horas para ver unas ruinas, mientras que aquí, con todo el entorno que tenemos, no se le ocurre a nadie montar una agencia para hacer excursiones”. Cree que la gente se ha hecho demasiado cómoda, que quiere colocarse y vivir de un sueldo. Pone como ejemplo de oportunidades, los comercios y las franquicias que han montado gente de fuera en Sigüenza y que funcionan.

Otro de los campos que considera que se están desaprovechando es el de la agricultura y el de la ganadería. “No se está fomentando en la gente joven. Muchos de los que se jubilan siguen cobrando las subvenciones de la PAC (Política Agrícola Común) de la Unión Europea, siguen con las tierras y no se las dejan a nadie. Habría que conseguir que si no las trabajan, las arrendaran a jóvenes agricultores y ganaderos que no se pueden establecer aquí porque no hay tierras libres”.

Por último como fundador de la empresa Pedro Moreno quiere aprovechar la ocasión para agradecer a Sigüenza la confianza que ha depositado en sus servicios durante todos estos años.