Setas controladas: entrevista a José Antonio Vega de la Asociación Montes de Soria

El otoño es la época principal de recolección de setas en nuestro entorno, no es raro ver personas por el campo con sus cestas y son muchas las fotos que por redes sociales muestran las capturas. Castilla La Mancha no tiene en esta zona empresas o asociaciones de propietarios que acoten y controlen mediante permisos y vigilancia esta actividad, sin embargo Castilla y León hace ya tiempo que lo tiene regulado.

Hablamos con José Antonio Vega Borjabad (JA), director técnico y secretario de la Asociación Montes de Soria para que nos cuente sobre la regulación y explotación de este recurso natural.

Exposición de setas de la Asociación Montes de Soria

 

LP.- La Plazuela. ¿Cuál es la historia y cuales las razones de vuestra asociación?

JA.- La Asociación Montes de Soria nace en verano de 2018 como medio de autogestión y control directo de la gestión del recurso micológico, promovida por un nutrido grupo de ayuntamientos (68 entidades propietarias de montes), que habían participado en diferentes proyectos de gestión en los últimos años y que tuvieron sus luces y sus sombras.

Remontándonos un poco más atrás, Montes de Soria surge como denominación concreta hace 10 años. Estábamos participando en un proyecto común ayuntamientos de toda la provincia, por fin se había conseguido unir en un sistema de trabajo a la zona de Pinares Llanos, Tierras Altas y El Valle con otra zona denominada Pinares-Urbión, pero era imposible mantener una denominación tan larga, por lo que simplificamos a lo representativo del nuevo ente: Montes de Soria. En ese momento una Unidad de Gestión del Aprovechamiento Micológico sin entidad jurídica propia, pero funcional con estatutos internos, aunque con importantes limitaciones que en 2018 resolvimos al crear la Asociación.

LP.- El nombre parece indicar que primero fueron pueblos sorianos y luego se añadieron burgaleses aunque mantiene el nombre de Soria, ¿es así?, ¿Qué criterio se sigue?

JA.- Así es, durante muchos años estábamos trabajando pueblos de la provincia de Soria, pero en un momento dado, dos localidades de la provincia de Burgos: Canicosa de la Sierra y Regumiel de la Sierra, colindantes con nuestra provincia y con una histórica relación con los pueblos sorianos de la comarca de Pinares, solicitaron su adhesión a nuestra zona regulada. El criterio es sencillo: tener montes productores de setas (da igual la superficie), estar en un entorno próximo o continuo a nuestra zona, tener o sentir la necesidad de regular los montes de su propiedad, tanto la recolección como la comercialización, solicitar voluntariamente su adhesión y, hasta el momento, estar ubicado en la Comunidad de Castilla y León, porque estamos amparados en su Decreto Micológico 31/2017. Luego, es la Asamblea General de Propietarios la que aprueba definitivamente las nuevas adhesiones.

LP.- ¿Cuántos asociados sois, cuántos pueblos y que superficie de territorio?

JA.- La Asociación Montes de Soria aglutina actualmente a más de 80 socios son, en su mayoría, ayuntamientos propietarios de montes, aunque también algunas asociaciones de baldíos o de vecinos. Gestionamos, a través del Acotado Micológico SO-50.002, una superficie de 127.000 hectáreas de estos propietarios, pero gracias al acuerdo de colaboración que establecimos con la Junta de Castilla y León, para el Acotado SO-50.003, nuestros permisos son válidos en 157.000 hectáreas de toda la provincia. Configurando el Acotado Micológico más grande e importante de España.

LP.- ¿Existe una normativa publicada por la junta de la comunidad de CyL?

JA.- Sí, en 2017 la Junta de Castilla y León publicó el Decreto 31/2017 por el que se regula el Recurso Micológico Silvestre en Castilla y León. Es, en la actualidad, la normativa más completa que existe en este campo a nivel nacional. Implica a cinco Direcciones Generales de las Consejerías de Fomento y Medio Ambiente, de Agricultura y Ganadería, de Sanidad, de Economía y Hacienda y de Cultura y Turismo.

LP.- ¿Dependéis de alguna consejería de la junta?

JA.- No, Montes de Soria es un ente con personalidad jurídica propia, no obstante tenemos que trabajar de la mano de la administración forestal, en nuestro caso el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Burgos y el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Soria con los que mantenemos una especial sintonía de trabajo, al igual que con la Diputación provincial de Soria.

LP.- La expedición de permisos, las cantidades recaudadas por este concepto, etc, háblanos un poco de ello.

JA.- Pues van en función de la campaña micológica y de la “necesidad” de la gente de salir al campo, ya sean los micoturistas o los vecinos de los pueblos, este año con el tema de la pandemia, han sido los lugareños los que se han animado más, unido a que es un año de muchísima producción micológica, principalmente en níscalos. Por daros unos datos, este año, con pandemia incluida, hemos expedido, a día de hoy, 2.000 permisos más que la temporada pasada. De un total de 36.760 permisos que llevamos emitidos en 2020, 14.700 corresponden a micoturistas y el resto son permisos para los vecinos.

LP.- ¿Cómo quedan las cuentas cada año, ganáis, perdéis o estáis cubiertos por ayudas de la comunidad de CyL?

JA.- Somos una Asociación sin ánimo de lucro y desde que se creó Montes de Soria, hemos dado un vuelco a la repercusión del sistema, ahora se es más eficiente en la gestión y en la reinversión económica en el territorio. De todo lo que se recauda, cumplimos con lo que nos obliga Hacienda, que no es poco jejeje, pagamos un 15% al Fondo de Mejoras que va directamente a nuestros montes regulados, después mantenemos los gastos de la Asociación que redundan en muchos pueblos porque colaboramos, a nivel económico y técnico, con la organización de numerosas jornadas micológicas en la provincia, promovemos exposiciones y creamos materiales y contenidos, medios de divulgación, nos encargamos de toda la señalización de los montes y de la limpieza y restauración de los mismos al finalizar la campaña en las zonas más degradadas por la recolección abusiva. Y finalmente, cuando contamos con un remanente de dinero, pagamos a los propietarios forestales unas cuantías (variables según temporada) calculadas en función de la superficie forestal que han puesto a disposición de la regulación.

LP.- ¿Cómo repercute en el medio ambiente la regulación de la explotación del recurso?

JA.- Pues, junto a la administración forestal la regulación del recurso nos permite concienciar a los recolectores sobre las buenas prácticas de recolección, establecer limitaciones a las cantidades a recolectar y al número de recolectores que pueden ir al monte. Se vigila la actividad comercial y de grupos organizados, se realiza la mejora y limpieza de las zonas más degradadas, … Todo ello con el fin de no comprometer la sostenibilidad del recurso micológico. Entendemos que por tanto la repercusión de la regulación es altamente positiva.

LP.- ¿Son caros los permisos de recogida? ¿Hay diferencias entre los censados y los foráneos?

JA.- Pues varían entre los 3€ y los 300€. Existen diferentes modalidades dependiendo de varios factores: 1º el arraigo del recolector a los pueblos asociados, 2º la actividad del recolector, diferenciando entre una recolección de autoconsumo o recreativa y una comercial, y 3º la duración del permiso, que va entre los dos días (consecutivos) a la temporada completa (de enero a diciembre del año en curso). Todos los recolectores pueden acceder a un permiso a través de un sistema público de expedición, ya sea con establecimientos colaboradores, los propios ayuntamientos y/o nuestra web. Desde el punto de vista del micoturismo, apostamos por facilitar permisos de dos días consecutivos a un precio de 5€, autorizándoles a recolectar 5kg al día, por lo que entendemos que precisamente caros no son. Y los vecinos de nuestros pueblos, por ejemplo, pueden realizar una recolección durante todo el año por 3€ (recreativa=5kg/día) o por 10€ (comercial=50kg/día).

LP.- ¿Cómo se ejerce el control y vigilancia de estos recursos?

JA.- Las competencias del control y vigilancia de los aprovechamientos forestales están en manos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. En el caso de Soria se preparan operativos conjuntos de vigilancia entre Guardia Civil-Seprona y los Agentes y Celadores Medioambientales, tanto de la Junta de Castilla y León como de la Mancomunidad de los 150 pueblos y Ayuntamiento de Soria. Gracias a su labor se recuperan toneladas de setas que irían al mercado de manera ilegal, además de que se controlan las buenas prácticas de recolección y se controla la sobreexplotación del recurso, acampadas ilegales y ocupación de refugios por parte de recolectores actúan de forma organizada movidos por algunas empresas del sector.

LP.- ¿Qué se hace con las setas que han sido decomisadas a los recolectores ilegales o infractores?

JA.- Dependiendo de la situación en la que se produce el decomiso, la ley plantea dos cosas:

En caso de que sea imposible establecer la trazabilidad de las setas, se destruyen, ya que es un producto alimentario y es necesario saber quién las ha recolectado y dónde. Esto suele ocurrir al detener en tránsito un vehículo en el que no se posee documentación oportuna para el transporte de las setas o no se pueda demostrar su origen. De la destrucción se ocupan los propios agentes que han realizado la denuncia, devolviendo al monte las setas convertidas en abono natural y sus millones de esporas.

Por otro lado, si lo que se denuncia es un exceso de recolección en el que se detecta directamente en el monte a los infractores, se conoce el origen y al recolector por lo que la trazabilidad se puede establecer sin problema y se entrega la mercancía decomisada a los propietarios de los montes en los que se ha producido el decomiso, en nuestro caso nos los entregan a la Asociación Montes de Soria porque representamos a más de 80 propietarios. Nosotros los ponemos en mano de empresas sorianas especializadas en comercio de setas en fresco para que las supervisen y las valoren económicamente, poniéndolas en valor en el mercado. Los ingresos que provienen de los decomisos, se dedican al 100%, por acuerdo unánime de los ayuntamientos, en mejoras para los montes, señalización y limpieza de los mismos, de forma que pueda reinvertirse todo en dinero en ellos, intentando mejorarlos, ya que el daño ya se les ha producido.

Ante un acto ilegal de recolección y/o transporte de setas, está establecido el decomiso no sólo de la mercancía, sino también de los medios utilizados para la actividad delictiva, sea aperos, navajas,… como los vehículos utilizados para ello.

LP.- ¿Conoces la existencia de iniciativas y regulaciones similares en otras comunidades autónomas y en otros países de nuestro entorno?

JA.- Soria fue la pionera en España en la implantación de un modelo de puesta en valor del recurso micológico y de esto aprendieron muchos otros territorios. Ahora lo somos también en este modelo de Asociación que realice la gestión directa del recurso, en Salamanca, provincia con la que nos une una gran cordialidad y colaboración, tienen un sistema mixto de asociación y participación en un proyecto regional. La mayoría del resto de las zonas reguladas en Castilla y León son de gestión directa a través de un proyecto regional, pero con particularidades comarcales o de “reinos de taifas” a través de multitud de acotados que los diferentes propietarios han decidido crear en el resto de las provincias.

LP.- ¿Ha afectado la pandemia de este año a vuestra actividad?

JA.- Pues entendemos que en otoño ha reducido de forma sustancial la llegada de numerosos recolectores de fuera de la Comunidad Autónoma de Castilla y León y por tanto de la expedición potencial de permisos micoturísticos . Además, durante la primavera con el confinamiento domiciliario casi nadie salió a por setas y tampoco se pudieron expedir apenas permisos. Por otro lado, se han reducido drásticamente las actividades y jornadas micológicas que organizábamos tradicionalmente en unas 20 localidades asociadas, pero estamos creando recursos nuevos y mejorando otros que poseemos para poder ofrecerlos en sucesivas campañas.

LP.- ¿Qué expectativas se presentan para el futuro?

JA.- Pues con mucho trabajo, esperamos conseguir presentar lo antes posible la solicitad y que en un par de meses obtengamos la declaración de Parque Micológico según la normativa regional, única figura existente de forma oficial en todo España. Pretendemos que esto sea una herramienta para mejorar la gestión del aprovechamiento, sin olvidar la promoción y puesta en valor del sector turístico, la gastronomía y el patrimonio natural y monumental de nuestra provincia, intentando que sea un pequeño empuje para ese motor necesario de esta nuestra “España vaciada”.

LP.- ¿Habéis sido reconocidos de alguna forma a nivel …..?

JA.- No, como diría el Dúo dinámico: “somos jóvenes” jejeje. Y somos de Soria, va en nuestro carácter no tener ningún afán de reconocimiento, aunque es verdad que ahora mismo somos ejemplo de gestión y de destino micoturístico en Castilla y León. El reconocimiento nos llega día a día a través del buen trabajo realizado, del feedback establecido con muchos recolectores a los que ayudamos y atendemos por teléfono y e-mail, además de la ampliación de socios que de forma voluntaria nos solicitan que quieren formar parte de la asociación (empezamos 68 y ahora somos más de 80).

José Antonio Vega.

 

¿Quieres decirnos algo más?

Pues que soy natural de Almazán (Soria) y como aprendí desde pequeñito, de la diócesis de Sigüenza, le pese a quien le pese, no creo en la reorganización provincial ni diocesana que nos hicieron, da igual en qué siglo fuese. Para la mayoría de los adnamantinos (naturales de Almazán) y seguntinos, la relación existente entre ambas localidades durará hasta que se pierda mi generación. Fue fortísima en el pasado y algunos intentamos que siga siendo en la medida de lo posible. Unos vienen al cine, a ver óperas o a comprar cosas a Almazán y otros vamos a cantarlas y a disfrutar de la comida a Sigüenza. Muchos mantenemos grandes amistades entre lugareños o nuevos vecinos que se han establecido en ambas. Compartimos muchas cosas, la historia está ahí y queda demostrada por siglos, por no decir también que son refugio de buena gente.

A mí me une el sentimentalismo de épocas pasadas, pero también la riqueza cultural y patrimonial que tenéis, la música que a través de diferentes grupos me han llevado a Sigüenza en numerosas, pero nunca demasiadas, ocasiones. Cuantas veces he tenido que escuchar lo de “tan lejos te has ido…“, cuando realmente son 60 km y, ante todo, cómo van a pesar los kilómetros cuando después de unas curvas cerradas, llegas al alto y observas todo lo que rodea a la Fortis Seguntina situada en las faldas de aquél magnífico Castillo.

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