Aprendiendo a ser constante

La constancia es la acción que nos conduce a llevar a cabo lo necesario para alcanzar las metas que nos hemos propuesto; es uno de los elementos fundamentales para conseguir el éxito.

Si haces un pequeño esfuerzo todos los días, tiene más eficacia, que un gran esfuerzo una sola vez. Hay gente también que se queda paralizada por el miedo al fracaso.

Terapia con caballos.

Tenemos muy claro que la constancia es la base de la consecución de cualquier objetivo, pero a pesar de eso, hay personas que les cuesta más que a otras. Por diferentes motivos, la mayor parte de las veces es porque establecemos planes para conseguirlo que no van con nosotros e incluso que nos es difícil llevar a cabo, y otras veces es la incapacidad de tener ánimo constante y disfrutar de las diversas situaciones.

¿Cómo comenzar con el hábito de la constancia?

Más vale, pasito a pasito, que mucho esfuerzo seguido y luego dejarlo.

Establece unos planes de acción realistas y que te supongan un placer llevar a cabo. Intenta siempre hacer un poco más, pero no te exijas demasiado porque es preferible que hagas poco constantemente que hagas mucho durante unos días y después todo quede en nada.

Tú decides el tiempo que le quieres dedicar a tu proyecto y como lo distribuyes, pero más vale poco y constante que mucho y acabar por abandonar.

Y …. los obstáculos

Los obstáculos son aprendizaje. Muchas personas desisten ante los obstáculos con los que se tropieza en el camino.

Pero recuerda que ningún proyecto, está exento de dificultades y contrariedades. Nada en esta vida es perfecto, parte de tu trabajo es suavizar esas aristas y aprender.

 

Raquel Resines Ortiz

Liderazgo y Equilibrio

Psicóloga colegiada M- 17872

T: 679381124

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