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Salud

Cáncer de piel. Prevenir mejor que curar

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, aproximadamente dos metros cuadrados que cumplen unas funciones de importancia vital. Nos protege del calor y del frío, de la luz solar, de las lesiones por agentes externos y de las infecciones. Tiene un papel fundamental en la regulación de la temperatura corporal, en el mantenimiento  del equilibrio metabólico y en la absorción de vitamina D. También presenta una gran capacidad de resistencia, preservando a los órganos internos de posibles lesiones.

Nuestra piel cuenta con la capacidad de regeneración, proceso que le permite reconstruir las partes perdidas o dañadas. Por otro lado, la piel también cuenta con un proceso natural y constante de renovación de la epidermis que se denomina descamación o muda. Esta capacidad regenerativa y de renovación es una ventaja adaptativa que lepermite mantenerse en condiciones óptimas, pero también puede ser un factor que facilite la posibilidad de alteraciones en el ADN en algunas de sus células. La piel está constituida por la epidermis (capa superior externa) y por la dermis (capa inferior interna). La epidermis está formada por células escamosas, células basales ymelanocitos que son los encargados de fabricar melanina haciendo que la piel se oscurezca para protegerse de las radiaciones solares.

Aunque  coloquialmente hablamos de cáncer de piel, existen varios tipos muy distintos entre los que destacan los melanomas y los carcinomas. El principal factor de riesgo para su aparición es la exposición a las radiaciones solares ultravioleta de tipo A y B, que son capaces de producir mutaciones genéticas en las células de la piel, iniciándose de esta manera la formación de un cáncer cutáneo. También pueden existir factores individuales que faciliten su aparición, como son la herencia genética, el estado inmunitario o tratamientos farmacológicos y de radioterapia. Siempre debemos estar alerta ante algunos signos sospechosos, como son:

• Erosiones o llagas sin causa aparente que no llegan a cicatrizar
• Extensión del borde de una lesión o de un lunar como una mancha de aceite irregular
• Enrojecimiento, aumento de volumen o elevación de la piel sin causa aparente
• Cambios en las sensaciones sobre viejas cicatrices, úlceras o marcas de quemaduras (picor, escozor o dolor)
• Cambiosen la superficie de manchas o lunares (descamación, ulceración, oscurecimiento, exudado, sangrado, elevación o endurecimiento
Gran cantidad de los cánceres de piel se desarrollan en las zonas expuestas de forma frecuente al sol, por lo cual es de gran importancia prevenir los efectos acumulativos que sus radiaciones tienen sobre nuestra dermis. Para evitar sus efectos nocivos deberíamos:
• Evitar la exposición solar intensa entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, manteniéndonos a la sombra siempre que sea posible
• Usar cremas solares con filtros para rayos ultravioleta A y B adaptados a cada tipo de piel
• Utilizar gafas con filtro de rayos ultravioleta para proteger sus ojos y la piel circundante, ya que la aparición de cataratas está relacionada con los efectos de las radiaciones solares
• Vestir ropa tupida y oscura que impida el paso de los rayos solares. La ropa clara deja pasar gran cantidad de radiación. Existe ropa deportiva que indica la protección solar que aporta
• Protegernos con un buen sombrero de ala ancha que nos cubrala cara, las orejas y el cuello
• Por supuesto, no utilice lámparas de rayos UVA ni cabinas de bronceado
• En su piel se acumularan todas las transgresiones recibidas a lo largo de la vida. Evite tomar el sol de forma estática e inmóvil (panza arriba-panza abajo). Es menos dañino si usted lo toma en forma de paseo.

El melanoma es el tipo de cáncer de piel menos frecuente pero es el más agresivo de todos, por lo que es de suma importancia su diagnóstico precoz. Es importante conocer que es más frecuente en las personas de piel y ojos claros, en las que tienen más de 40 o 50 lunares o si tienen antecedentes familiares o personales de este tipo de cáncer. Aunque la mayoría de estos tumores suelen desarrollarse sobre lunares preexistentes, en ocasiones se producen en zonas como la planta del pie, las uñas y los ojos, por lo que el diagnóstico es más tardío y difícil. También las personas morenas o de raza negra pueden padecerlo, pasando  desapercibido en etapas tempranas. Ante cualquier sospecha consulte con su médico, nunca es una tontería.
En invierno al sol,… y en verano a la sombra