Ya estuvieron en agosto pasado con motivo de la junta anual de la asociación, pero recuerdo bien cuando los escuché en abril de 2019 en el altar mayor de la catedral (la iglesia de Santiago no estaba en condiciones) con un programa muy similar sobre los polifonistas españoles del renacimiento. Ingartze (soprano y vihuela de arco tenor) y Germán (contratenor y vihuela de arco bajo) forman “dúo polifónico”, las cuatro voces se consiguen con las de ellos dos y los de los dos instrumentos. Una muy buena idea en sus conciertos es la pequeña introducción que hacen sobre la obra que van a interpretar en cada momento, una forma idónea y didáctica para recibirla con más atención si cabe. Tras unas palabras a modo de introducción y fuera de programa Ingartze nos ofreció como prólogo un canto a capela de Hildegard von Bingen del siglo XII, precioso, luego, conforme al programa de mano, escuchamos obras del siglo XVI y XVII de Tomás Luis de Victoria, Francisco Guerrero, Cristóbal de Morales, dos anónimas y una del organista Cabanilles del siglo XVIII, ajustadas para las distintas situaciones de la Pasión. Los aplausos acompañaron siempre al término de las obras y en especial en la última para la resurrección, “Regina coeli laetare” de Gregor Aichinger. La voz de Ingartze resultó limpia y deliciosa con un fraseo magnífico. La de Germán, muy encajada para empastar con la soprano, un poco inaudible en algunos momentos. Lo más destacable, como siempre, la afinación y las dinámicas.
Ingartze Astuy y Germán Torrellas
Cuando acabaron, y con el fin de atender algunas peticiones previas, decidieron cambiar el rumbo y pasamos a la música popular, lo dijo Germán: “esto no tiene que ver con el concierto” (sic); dejaron las vihuelas, Germán tomó la guitarra y se dispuso a acompañar a Ingartze. Las sorpresas del directo. Cambiamos absolutamente de registro, como si hubiéramos salido y vuelto a entrar. “Alfonsina y el mar” de Ariel Ramírez y Félix Luna, “La flor de la canela” de Chabuca Granda y “Amarraditos” de Margarita Durán y Pedro Belisario Pérez, fueron las propinas más extrañas que he escuchado tras un concierto de música religiosa sobre la Pasión, puede que para restar tanto dramatismo y terminar más alegres el público y ellos, en cualquier caso, eso sí, estupendas versiones de Ingartze. Agradecer a la pareja de grandes músicos ese rato tan íntimo y recogido, junto con ese final
CONTRAFACTA: Ingartze Astuy y Germán Torrellas
Música para la Pasión. Asoc. Amigos de la Iglesia de Santiago
14 de abril de 2022. Iglesia de Santiago