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Entrevista

Actuaciones de la Cruz Roja de Sigüenza durante y después de la cuarentena

Para conocer las actuaciones de la Asamblea de la Cruz Roja de Sigüenza durante los meses álgidos de la pandemia La Plazuela habló con su presidente Luis Toro y con Sandra Escribano, una de las trabajadoras sociales de la organización. La Asamblea de Sigüenza comprende también otras localidades como Alcolea, Jadraque, Cogolludo, Atienza y la zona de la sierra. Además de las dos técnicos la Cruz Roja de Sigüenza (Sandra Escribano y Noélia Santos) cuenta con un buen grupo de voluntarios que organizan las actividades y hacen captación de fondos.

Grupo de voluntarios de la Cruz Roja de Sigüenza.

Una de las actividades que se llevan a cabo durante todo el año son los talleres para mayores, tres veces a la semana en el Centro de Jubilados, estos talleres tuvieron que ser suspendidos y ahora están a la espera de que se permita, dependiendo de las condiciones sanitarias, su reapertura. Suelen ser unos 30 los asistentes habituales.

Primordialmente su actuación en el periodo de alarma sanitaria ha ido dirigido a los mayores. “No hemos perdido el contacto con ellos, acompañándoles, felicitándoles su cumpleaños y luego están las ayudas económicas del que se ha encargado Sandra, la trabajadora social”, señala Luis. “Cruz Roja Sigüenza se vuelca primordialmente en hacer actividades y acompañamiento a las personas mayores. Hemos hecho muchas llamadas telefónicas porque es verdad que se sentían muy solos puesto que no era posible el contacto físico”, añade al respecto Sandra.

Asistentes al taller de mayores en el Centro de Jubilados de Sigüenza con voluntarios de la Cruz Roja


Respecto a las ayudas económicas, la Cruz Roja ha creado el proyecto Responde. “A raíz del covid hemos incrementado como tres veces el volumen de las ayudas dadas el año pasado en el mismo periodo. Se trata de ayudas para alimentación, para productos de higiene, para pago de suministros, de alquiler, para los alimentos nosotros damos un vale y la gente va a comprar los que necesita.” En este caso, señala Sandra, ya no son solo las personas mayores sino la población más vulnerable. “Hemos notado el incremento con personas que no habían acudido nunca a servicios sociales. Hemos tenido un pico muy elevado de gente antes de cobrar los ERTES porque la gente se había quedado sin ingresos y no tenía ningún fondo ahorrado para hacer frente a los gastos”.

Aunque hubo momentos en que la Cruz Roja tuvo que atender de urgencia directamente por teléfono ahora todo se gestiona según el procedimiento habitual, a través de los trabajadores sociales de cada localidad. “Los servicios sociales nos derivan a nosotros porque nosotros damos una respuesta relativamente rápida. Los pagos oficiales tardan más en llegar”, aclara Sandra.
“Además de la ayuda para comprar alimentos por medio de vales, en función de los miembros de las unidades familiares, también hemos proporcionado en junio, en coordinación con los servicios sociales a través del FEAD (Fondos Europeos de Ayuda a Desfavorecidos) productos no perecederos. Esto lo hacemos cada 4 meses”, añade Luis.

Sandra Escribano y Luis Toro, durante la entrevista.

Un nuevo proyecto

“El proyecto que va a llevar mi compañera Noélia junto a voluntarios va enfocada a la prevención de la soledad no deseada y no buscada. Es un proyecto financiado por la Diputación provincial y nosotros nos encargamos de contactar con Ayuntamientos, con servicios sociales, detectar las necesidades de alguna persona que en el pueblo esté sola, esto va más allá del covid y va enfocado a el problema de la despoblación y de la soledad de las personas mayores”, nos informa Sandra.
Con este programa se podrán detectar, hablando, otras carencias como la higiene personal o de la casa y que no haya dado el paso de pedir ayuda a domicilio. Una vez detectados, se puede abordar estos problemas a través de los servicios sociales. “Una ayuda a domicilio puede prevenir un ingreso en un centro residencial si mantenemos a esa persona en su domicilio con una o más horas diarias de una persona que les vaya a echar una mano”.
De cara a los próximos meses la Cruz Roja continúa con el proyecto Responde. En septiembre, plantean dar ayudas para la compra de libros de texto.
“Aquí mucha gente se dedica a la hostelería y se ha quedado sin trabajo, ahora trabaja la gran mayoría pero ya veremos en septiembre y en octubre”, dice Luis. “Muchas veces hay ayudas del Estado que la gente no puede beneficiarse de ellas, porque no estén empadronados en la localidad, o regularizados los papeles, nosotros atendemos a mucha gente que no pueden acceder a las ayudas oficiales”, termina Sandra.