Siguiendo con el diminuto homenaje a Albert Einstein iniciado en el artículo anterior por el centenario de la publicación de la Teoría de la Relatividad General, voy a tratar un error que aparece a menudo.
Los rayos de luz se curvan al pasar cerca de una gran masa (una estrella, por ejemplo) porque la luz es atraída por la gravedad.
Existen dos teorías científicas sobre la gravedad, la de Isaac Newton y la de Albert Einstein, que dan una explicación diferente del hecho de que si abandonamos una piedra en el aire, cae al suelo.
Newton inventa una fuerza de atracción a distancia: un objeto de masa es atraído por otro con una fuerza proporcional al producto de las dos masas (ya que se atraen ambas entre sí) e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia (como la superficie de una esfera, 4?r2, aumenta con el radio al cuadrado, la fuerza debe disminuir de igual forma, ya que debe repartirse por toda la superficie).
Según Newton, como la luz no tiene masa, no es atraída por la fuerza de la gravedad, y punto.
En la explicación de Newton hay un problema: ¿existen las fuerza mecánicas a distancia? ¿existen las fuerzas mecánicas de atracción? nadie las “ha visto”, solo fuerzas de empuje y en contacto, las que produce un muelle, una cuerda, un golpe, la presión...
Por lo que Einstein se pregunta ¿qué fuerza es la que empuja un cuerpo cuando se encuentra cerca de otro de mayor masa? Y se responde: ninguna. Entonces, necesita una explicación sustitutiva: la masa deforma el espacio acercándolo hacia ella (ver artículo anterior). Así, un objeto que se encuentra parado cerca de otro más masivo no cae atraído por él, sino que el espacio se mueve hacia la masa mayor y el objeto es arrastrado hacia el mayor.
Si esto es verdad, la trayectoria de un rayo de luz se curvará al pasar cerca de una estrella. Este hecho ha sido comprobado experimentalmente muchas veces.
Según esta teoría, la luz, que siempre se mueve en línea recta en un medio, al acercarse a una gran masa, sigue moviéndose en línea recta, pero en un espacio que ya no es plano, sino que está curvado, por acercarse a la gran masa. El resultado es que alguien que mira desde fuera ve que la luz se curva; aunque en realidad sigue un camino recto en un espacio curvo.
¿Pero eso no es que la masa atrae a la luz? No, porque en la teoría de la gravedad de Einstein no hay atracciones, sino desplazamientos en un espacio curvo, no existe la “Fuerza” de la Gravedad.
Al decir “la luz se curva porque es atraída por la masa” estamos intentando explicar lo que hace la luz en la teoría de Einstein con expresiones de la de Newton: un sinsentido.
Es una forma de expresar los efectos derivados de la nueva teoría en términos de la vieja, como si yo dijera “el movimiento de los planetas se explica fácilmente si pensamos que se mueven alrededor del Sol, mientras este se mueve alrededor de la Tierra”. Por cierto que hubo quien lo dijo.