Mejor tarde que nunca. Los geoloDías (los días de geología) se realizan una vez al año a partir de 2005, pero solo este año me he enterado y apuntado, porque se apuntaron mis amigos. Resultó ser todo un descubrimiento.
Un geoloDía se hace el mismo fin de semana en diferentes provincias (en muchas). A escala nacional lo coordina la Sociedad Geológica Española. Consiste en una excursión al campo en compañía de un geólogo profesional.

El pasado sábado 9 de mayo en Guadalajara se organizó una excursión al Alto Tajo (en concreto, a la laguna de Taravilla y al Salto de Poveda). Pero nos pilló más cerca la salida que correspondía a la provincia de Soria, prácticamente en la frontera entre Guadalajara y Soria. Era el pequeño pueblecito Pedro (tres habitantes en invierno) y, por la tarde, el conjunto arqueológico de Tiermes. Son tierras donde entran en contacto los materiales geológicos de las eras paleozoica y mesozoica. Por aquí discurre la denominada “falla de Somolinos”, una fractura de la corteza terrestre, tan profunda que llega hasta el manto de la Tierra. Es “un accidente tectónico de primer orden de la geología peninsular”, dice un folleto que recibimos todos los participantes. Los movimientos tectónicos de hace 200 millones de años, cuando los continentes cambiaban su forma, se separaban o chocaban entre sí, empujaban las capas rocosas de diferentes edades, y estas se deformaban, se levantaban y a veces subían unas sobre otras (“cabalgaban”). Todo esto ha quedado plasmado en el paisaje, igual que la implacable acción del agua, mucho más compleja de lo que uno se puede imaginar. Es muy de agradecer cuando un profesional te lo explica in situ y te lo hace ver.

El nivel de los participantes es muy diferente; algunos son asiduos a los geoloDías, incluso ellos mismos son científicos; otros no tenemos ni idea de geología. Nuestra guía, por ejemplo, una profesora de la Universidad de Alcalá de Henares recién jubilada, procuraba explicarlo todo lo más accesiblemente posible y estaba muy atenta a todas las preguntas. “Incluso si no me ha quedado claro todo, ahora miro el paisaje con otros ojos”, dijo una amiga nuestra, cuando intercambiábamos impresiones de vuelta a Sigüenza.
Los temas geológicos están relacionados con el tema del agua, y el agua, con el hábitat del ser humano. Las iglesias de Pedro y de Tiermes se nos presentaron, en este contexto, como piedras humanizadas, otra huella más en la piedra, la huella de la civilización humana.

Cuando a las 9:30 llegamos al punto de encuentro en Pedro, nos asustó la cantidad de participantes (¡250 personas!). Pero estuvo todo realmente bien organizado, con aportación fundamental de la asociación local “Pedro Peña Piedra”, y el ambiente fue tranquilo y distendido a pesar de la participación masiva. El Geolodía-Soria fue organizado por la Universidad de Alcalá. Más información en www.geolodia.es. El año que viene, a finales de abril, estaremos pendientes.














