El pasado 12 de abril alumnos del instituto Aguas Vivas de Guadalajara plantaron allí dos árboles con placas conmemorativas en recuerdo de los deportados en el campo de Buchenwald.
Amical de Buchenwald es una asociación memoralística internacional con sede en Cataluña y con delegaciones en todo el país. Paloma García Atance, con raíces en Horna, pedanía de Sigüenza, lleva la delegación de Castilla-La Mancha de esta asociación, además de compartir muchas actividades con la delegación de Madrid.
Ya es el segundo año consecutivo que Paloma acude a Weimar para conmemorar este día. Nos explica como se llevó a cabo la visita. Este año el Ministerio de Cultura, a través de la asociación Amical de Buchenwald ha becado a cinco institutos en Castilla-La Mancha, Aragón, Andalucia, Valencia y Cataluña además de otros dos institutos becados por Euskadi y por Navarra. En total han participado siete institutos de toda España.
Como delegada de Castilla-La Mancha Paloma trasladó la beca al Instituto Aguas Vivas de Guadalajara. Intentó hacerlo en un principio con el instituto de Sigüenza pero resultó imposible debido a una baja por maternidad y otras circunstancia. Entonces pensó en el Instituto Aguas Vivas de Guadalajara, donde conocía al director. Allí les gustó mucho la idea y una profesora se encargó de buscar a los chicos que pensaban que estaban capacitados para el trabajo. El trabajo se centró en los ocho de la provincia de Guadalajara que estuvieron en Buchenwald, eso creó un arraigo entre ellos al descubrir que alguno de los deportados o era de su pueblo o del pueblo de al lado o descubrir que una familia tenía todavía ciertos vínculos con alguno de ellos.
Participaron cuatro alumnos del instituto: dos chicas y dos chicos de cuarto de la ESO que viajaron con su profesora a Weimar durante cuatro días, del 11 al 14 de abril, y visitaron el campo de Buchenwald, elaborando posteriormente un trabajo de investigación sobre este asunto. El trabajo se centró en los deportados de la provincia de Guadalajara, tanto en ese campo como en otros campos de trabajo nazis.
En Weimar existe una asociación memorialista alemana que planta árboles con placas conmemorativas, hayas en concreto (la traducción de Buchenwald al alemán es bosque de hayas). A instancias de Paloma García Atance, la Diputación de Guadalajara financió la plantación de dos árboles con una placa conmemorativa; uno de ellos recuerda a las ocho personas de la provincia de Guadalajara que estuvieron en el campo de Buchenwald y el otro a recordar a todas las personas de la provincia de Guadalajara que estuvieron en los campos nazis.
El día 12 la delegación de Castilla-La Mancha hizo la plantación de esos árboles, participando los alumnos del instituto y la misma Paloma García Atance. Para ello llevaron tierra del valle del Henares, en concreto Paloma llevó tierra de Horna, lugar natal de un tío suyo, Justo García Fernández que estuvo y murió en dicho campo. Hay muchos árboles plantados y de muchos países que con este gesto quieren homenajear a los que padecieron estos campos.
Paloma nos explicó con más detalle este asunto. El año pasado estuvo en el archivo de Weimar para investigar la muerte de su tío que en España constaba como desaparecido desde el 1939, quería cercionarse de que murió en el campo. Se sabía por archivos franceses que, tras participar en la Resistencia francesa acabó en Buchenwald junto a Jorge Semprún. Ahora, tras las investigaciones de Paloma consta ya como víctima. Por los archivos se supo que murió tras un bombardeo aliado en los meses finales de la guerra cuando trabajaba en una fábrica de armas. En marzo de 1945 apareció la matrícula que llevaba en el traje, con lo que los alemanes le dieron por muerto. Esa información se trasladó durante el franquismo a España pero no se dio a conocer y hasta ahora no se había podido constatar su fallecimiento.
Estos son los nombres de los deportados de la provincia de Guadalajara a los que se homenajeó: Marcelino Burgos Puerta, Andrés Caspueñas, Justo García Fernández, Antonio García García, Felipe López del Amo, Felipe Palomino, Pedro Martínez Martínez y Feliciano Catalán de Castro














