La Semana Cultural abrirá, del 17 al 21 de agosto, el camino hacia las Fiestas Patronales en honor de Nuestra Señora de los Enebrales, con un completo programa de actividades para todas las edades que culminará con los días grandes de una celebración profundamente arraigada en la historia y la identidad del municipio.
Cada verano, antes de que repiquen las campanas anunciando los días grandes en honor de Nuestra Señora de los Enebrales, Tamajón vive una tradición propia que se ha convertido en una de las señas de identidad de la localidad, la Semana Cultural. Durante cinco días, vecinos y visitantes compartirán deporte, actividades infantiles, cultura, música y convivencia antes de dar paso a las Fiestas Patronales, que llenarán de emoción las calles del municipio entre el 22 y el 24 de agosto.
La programación vuelve a estar concebida para implicar a todas las generaciones. Desde las actividades acuáticas en la piscina municipal hasta los partidos de fútbol, las carreras de bicicletas, los concursos de dibujo, los campeonatos de pádel, frontenis, bolos castellanos, petanca, rana o mus, la Semana Cultural convierte a Tamajón en un gran espacio de encuentro donde vecinos de todas las edades comparten el protagonismo. A ello se suman los hinchables, el trenecito turístico, el cine de verano, la interesante charla sobre paleoecología o la tradicional jornada de disfraces, cuyo pregón correrá a cargo del ganador del concurso de adultos de la pasada edición.
El alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban de la Morena, destaca que "la Semana Cultural refleja muy bien el carácter de nuestro pueblo. Son unos días en los que participan niños, jóvenes y mayores, en los que el deporte, la cultura y la convivencia sirven para reencontrarnos y preparar juntos la llegada de nuestras fiestas patronales, este año, en unos días difíciles, marcados por el incendio forestal que asoló la Sierra Norte".

La Virgen de los Enebrales, corazón de las fiestas
A partir de la medianoche del 21 al 22 de agosto, el protagonismo pasará a las Fiestas Patronales con el tradicional pregón, que pronunciará el diputado regional Nacho Redondo, y la Salve en la ermita de Nuestra Señora de los Enebrales, inicio oficial de unas jornadas marcadas por la devoción a la patrona, las procesiones, la música y los encuentros populares. Los conciertos de Lapsus, Dier y Estudio 80, el pasacalles de los Dulzaineros de Mirasierra, el vermú popular, la comida de hermandad, la entrega de premios y el tradicional chocolate con churros volverán a llenar de ambiente las plazas y calles de Tamajón. Este año, el domingo, día 23 de agosto, será la Banda de Música de Fuentenovilla la que engalanará el pasacalles y resto de actos festivos, en una mañana que contará también con la presencia de la alcaldesa de la localidad alcarreña, y senadora, Montserrat Rivas.
Las fiestas de Tamajón no pueden entenderse sin la Virgen de los Enebrales, una advocación mariana profundamente vinculada a la historia del municipio. La documentación histórica conserva referencias a esta devoción desde hace siglos y recoge cómo la imagen era sacada en rogativa en tiempos de sequía para pedir lluvia para los campos, reflejando la estrecha relación que los vecinos siempre han mantenido con su patrona.
De hecho, la celebración no siempre tuvo lugar en agosto. Tradicionalmente, la festividad se conmemoraba el segundo sábado de septiembre. La imagen de la Virgen era trasladada desde su ermita hasta la iglesia parroquial, donde permanecía durante los días centrales de la celebración. El domingo se oficiaba la misa mayor por la mañana y, por la tarde, la procesión recorría las calles del pueblo. Finalmente, el lunes la imagen regresaba a su ermita.
Fue en 1977 cuando la celebración se adelantó al mes de agosto, manteniéndose, sin embargo, la romería de septiembre que devuelve a la Virgen de los Enebrales a su ermita y que continúa siendo uno de los momentos más emotivos del calendario festivo de Tamajón.
Otra de las tradiciones que han llegado hasta nuestros días es la subasta del honor de portar las andas y las cintas de la Virgen, una costumbre que sigue simbolizando el fuerte arraigo de esta devoción entre generaciones de tamajoneros.
Un patrimonio que también cuenta la historia de Tamajón
Las fiestas ofrecen también una magnífica oportunidad para descubrir dos de los grandes referentes patrimoniales del municipio. La ermita de Nuestra Señora de los Enebrales, situada a las afueras de la localidad, constituye uno de los lugares más queridos por los vecinos. Aunque su origen se remonta a la Edad Media, el edificio ha atravesado diferentes etapas de restauración. Tras la Guerra Civil, la imagen actual de la Virgen fue realizada en 1940 por el escultor Federico Coullaut-Valera, uno de los imagineros españoles más destacados del siglo XX.
Junto a ella sobresale la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo extraordinario púlpito renacentista alcanzó fama mucho más allá de la comarca. El cronista Gabriel Martínez resumía su prestigio con unos versos que todavía hoy evocan la importancia artística del templo:
"Campana, la de Toledo;
Iglesia, la de León,
y el púlpito más famoso
lo contiene Tamajón."
Quienes se acerquen estos días a Tamajón encontrarán así mucho más que un programa festivo. Descubrirán un pueblo que ha sabido conservar sus tradiciones, proteger su patrimonio y mantener vivas unas celebraciones que siguen siendo el gran punto de encuentro de vecinos, familiares y visitantes.
El alcalde invita a participar "en cada uno de los actos programados y a disfrutar de unas fiestas que son el resultado del esfuerzo de muchas personas, asociaciones, la Hermandad de la Virgen de los Enebrales, la Parroquia y numerosos vecinos que colaboran cada año para que Tamajón viva sus días más especiales". Asimismo, recuerda que el municipio continúa avanzando con nuevos proyectos de mejora, como la construcción del futuro Punto Limpio, una infraestructura que dará servicio tanto a Tamajón como a localidades del entorno.
Las Fiestas Patronales de 2026 volverán a demostrar que, en Tamajón, la tradición no solo se conserva, sino que se vive intensamente. Una celebración que mira al futuro sin renunciar a unas raíces que siguen marcando el carácter de uno de los pueblos con más personalidad de la Sierra Norte de Guadalajara.














