Reunión del Consorcio en Villalúdica del Marqués

El Consorcio de Gestión de Flujos Monetarios, más conocido por sus siglas en la lengua de los negocios, como PTMR (Pool of Take the Money and Run), al que a partir de ahora nos referiremos simplemente como el Consorcio, celebró el pasado mes un productivo banquete de trabajo en la que se evaluaron las oportunidades de negocio dentro de la nueva realidad postcovidiana.

 

Organigrama del Consorcio (PTMR)

El sarao, de carácter semipresencial ya que la mayoría de los delegados se presentaron camuflados, se celebró en el marco incomparable del Palacio de los Fruela situado en la emblemática ciudad de Villalúdica del Marqués, cabeza de partido de la comarca del Páramo de las Infantas.

El Consorcio, que se reunió guardando los más estrictos protocolos de distanciamiento social respecto al servicio de palacio, reivindicó la colaboración público-privada imprescindible para sostener el crecimiento de las entidades asociadas.

En su decidida apuesta estratégica por la digitalización, el consorcio repartió entre los delegados como dividendo en especie una partida móviles de última generación con acceso a las redes 7G y posteriores. Los aparatos inteligentes fueron suministrados desde la azotea del palacio mediante drones tras un pedido on-line en tiempo real al almacén global con sede en Seattle.

Las viandas del ágape fueron suministradas por Black and White Capital Food (BWCF), un catering de Delaware y consistió en piezas de caza de proximidad a la sede de la propia empresa suministradora. El delegado de la comercializadora venatoria quiso resaltar que para abatir las piezas se siguió el patrón de bienestar animal utilizándose aturdidores digitales que provocan una muerte dulce. Esta circunstancia hace que la carne tenga mayor calidad y sea acreedora de un sello de calidad. La entidad reivindicó la soberanía alimentaria del Consorcio para librarse de la siempre molesta competencia de las empresas locales.

En el transcurso del condumio de trabajo se aprobó por unanimidad un Manifiesto contra la Ruralización que se perfila como el instrumento fundamental para el futuro desarrollo exponencial de la comarca. En dicho manifiesto se opta sin complejos por los macroproyectos de energías renovables, siempre en un marco de respeto a la biodiversidad empresarial. En relación con esto el señor García Casquero, delegado de la cárnica nacional lider del sector, OIC (Open In Canal), pidió a sus socios energéticos que se permitiera compatibilizar estas infraestrucutras poligonales con la explotación de granjas intensivas de marranos (just in time). Señaló al respecto la exportación de los purines de la transformadora alimentaria a los países en desarrollo para utilizarlos como biocombustible, algo que contribuiría sin duda a la lucha por el cambio climático.

Mr. Black del GBWF (Green and Brown Wind Forces) sometió a la consideración de los delegados la necesidad de crear lo que llamó en un hábil juego de palabras, una joint vulture externa que carroñeara ante los organismos competentes los intereses del Consorcio y permitiera posicionarse en primera línea para captar la recepción de los fondos verdes europeos Next Generation y otras ayudas del proyectado Green European Deal.

Por su parte Mr. Power, delegado de GFC (Guns and Flowers Corporation) presentó en el patio de armas del palacio su nueva línea de carros de combate eléctricos, que definió como armamento limpio al no utilizar combustibles fósiles y por lo tanto debía considerarse un arma, aunque letal, respetuosa con el medio ambiente.

El delegado de la Saudi Clean Energy Fund (SCEF) tuvo la deferencia de apostar en la reunión por la igualdad de género, reivindicando el uso público del burka por parte del personal masculino que representaba a su fondo de inversión.

A instancias del señor Palmero, secretario del organismo autónomo Renovables por un Tubo, dependiente del Ministerio de Resiliencia Sostenible (MIRESO), anfitrión institucional del evento, se decidió por unanimidad incrementar el total de asesores, con sus correspondientes dietas, incorporando nuevos actores influyentes, dotando así al Consorcio de una perspectiva de número.

Al término de la sobremesa los delegados del Consorcio brindaron por un futuro de crecimiento verde que les permitiera huir de los temidos números rojos. El acto culminó al filo de la medianoche con unos fuegos artificiales a los que siguió una ruidosa traca final. El espectacular derroche de luz y de sonido que encegueció y ensordeció a los presentes escenificó el pistoletazo de salida para un tsunami sostenible de los negocios que posibilite la necesaria monetización de la naturaleza de la comarca del Páramo de las Infantas.

 

Back to Top